La llegada este año del Reglamento eFTI de la Unión Europea y de la Ley de Movilidad Sostenible suponen un empujón hacia adelante para la digitalización de la documentación del transporte.
El sector del transporte de mercancías encara la mayor modernización normativa en décadas con la entrada en vigor del nuevo marco europeo de información electrónica eFTI y la generalización de la carta de porte digital eCMR.
La Comisión Europea estima que la sustitución del papel por documentación digital interoperable permitirá liberar hasta 102 millones de horas de trabajo, generar un ahorro acumulado de 27.000 millones de euros y evitar la tala de 900.000 árboles al año, consolidando un modelo logístico totalmente desmaterializado.
El 1 de enero de 2026 marca el punto de partida: las plataformas tecnológicas podrán iniciar su certificación como soluciones eFTI.
Este proceso abre la puerta a un entorno seguro y homologado en el que empresas y autoridades podrán intercambiar datos regulatorios digitales, sin necesidad de mostrar documentos físicos durante controles o inspecciones. Mientras el e-CMR digitaliza el contrato internacional de transporte, el eFTI garantiza que las administraciones de todos los Estados miembro acepten la información en formato electrónico.
Aunque la plena obligatoriedad para las autoridades está fijada para 2027, la transformación comienza de facto este próximo enero.
Ley de Movilidad Sostenible
En España, la presión regulatoria es aún mayor: la Ley de Movilidad Sostenible fija un plazo máximo de diez meses para que el Documento de Control Administrativo sea exclusivamente digital, lo que llevaría al “apagón analógico” del transporte español al último cuatrimestre de 2026.
En concreto, la disposición transitoria octava de esta norma aborda la digitalización del documento de control administrativo exigible para la realización de transporte público de mercancías por carretera y hoja de ruta exigible para la realización de transporte público de personas por carretera.
El documento de control administrativo exigible para la realización de transporte público de mercancías por carretera deberá ser necesariamelnte digital a los diez meses desde la entrada en vigor de esta ley, es decir el 5 de octubre de 2026.
El transporte de mercancías lleva mucho tiempo esperando estos pasos legales. También los aguardan los cargadores, que esperan un impulso a la competitividad de su operativa de transporte a medida que se suman empresas a los nuevos formatos documentales electrónicos.
Sin embargo, no todo parece tan sencillo. El e-CMR sólo se usa en un 1% de los 280 millones de operaciones internacionales de transporte de mercancías por carretera que se gestionan cada año en todo el mundo.
Tanto el propio sector del transporte, como clientes y autoridades creen que el documento electrónico ofrece toda una serie de ventajas asociadas a la digitalización que harán del e-CMR el estándar documental para operaciones de transporte en un plazo relativamente corto.
Se estima que el documento de control electrónico reduce los costes administrativos, facilita el cobro de los servicios, reduce el uso del papel e incrementa la visibilidad del transporte para el conjunto de la cadena de suministro.
Principales dificultades
La IRU estima que la principal dificultad que obstaculiza un uso más generalizado del e-CMR radica en su falta de interoperabilidad, de tal modo que sólo se extenderá el uso de esta herramienta cuando todos los actores de la cadena puedan interactuar sin trabas tecnológicas entre las diferentes plataformas que ofrecen servicios para documentos de control digitales.
En esta misma línea, la organización internacional estima que hasta que no llegue la desaparición de esta barrera no se podrá liberar todo el potencial económico, administrativo y operacional que ofrece el e-CMR.
De manera particular, la IRU tiene muchas esperanzas puestas en la regulación europea eFTI, que podría conducir a que el e-CMR fuese un elemento común para las operaciones de transporte dentro de la Unión Europea para mediados de 2027, impulsando de manera definitiva la digitalización en el sector.
En este mismo sentido, como suele ser habitual, los cambios sólo se abordan cuando es obligatorio.

Potencial a la vista
Un reciente estudio del Centro Español de Logística y Fieldeas refleja que un 5,98% de las empresas del sector español de transporte y logística utilizan el e-CMR en su operativa.
Por otro lado, el trabajo también señala que un 80% de las empresas tienen la intención de implantar la documentación electrónica del transporte de mercancías por carretera, aunque apenas han iniciado el proceso. Con más detalle, un 56,4% de los encuestados apunta que tiene la intención de ponerlo en funcionamiento a corto plazo.
A su vez, por otro lado, un 60,91% de las empresas encuestadas esperarán a que la normativa española obligue a utilizar el e-CMR para incorporarlo, algo que está pendiente de ver qué pasa con la Ley de Movilidad Sostenible esta misma semana.
Este dato refleja una resistencia al cambio que limita la adopción de esta iniciativa de digitalización, principalmente debida a la edad media del colectivo de conductores profesionales y la propia estructura atomizada del sector, pero que también se asocia con otros aspectos como los costes de la implantación, la seguridad y gestión de los datos, la incertidumbre regulatoria y las dificultades para integrar la herramienta con otros sistemas de la cadena de suministro, particularmente en lo que tiene que ver con la interoperabilidad de los diferentes desarrollos tecnológicos que se realicen bajo el paraguas del e-CMR.
Sostenibilidad y cumplimiento de las obligaciones legales impulsan la llegada del e-CMR al transporte”.
De igual manera, el trabajo también evidencia la falta de información existente en el sector en relación con e-CMR. Según sus datos, un 53,6% de las empresas encuestadas asegura no disponer de datos suficientes sobre la herramienta digital.
Factores a favor y barreras
Por contra, la sostenibilidad y el cumplimiento de la normativa son los principales factores que presionan a favor de la implantación masiva del e-CMR.
Otro de los aspectos analizados en el estudio tiene que ver con los beneficios que aporta la documentación digital una vez implantada. En este sentido, el e-CMR, según el estudio, generaría un impacto positivo en la eficiencia operativa, mejora flujos de gestión, mejora la trazabilidad de la carga y refuerza la relación entre los distintos eslabones de la cadena de suministro.
Así mismo, otro de los aspectos que aborda el estudio del CEL está relacionado con el retorno de la inversión a la hora de implantar el e-CMR. En este sentido, un 57,1% de las empresas que utilizan la documentación electrónica considera que la inversión necesaria en este ámbito es media y un 25,87% de todas ellas sitúa el plazo del retorno de la inversión para el e-CMR entre los dos y los cuarto años a partir de su implantación.
En esta misma línea, la facilidad del uso en estas herramientas también podría impulsar su despliegue y allanar esa resistencia al cambio que el estudio apunta que existe en el sector logístico español.
Todo ello conduce a un panorama de implantación del e-CMR que se está demorando hasta su obligatoriedad legal definitiva y que será consecuencia de un proceso liderado por los cargadores, que, al fin y al cabo, parecen los que más beneficios podrían obtener de esta herramienta, palpables en mejora de le eficiencia y de reducción de costes a través del manejo informático de los datos.
La documentación electrónica también puede acelerar la facturación de los servicios y, en consecuencia, mejorar las relaciones conlos clientes”.
De momento, el e-CMR sigue ganando tracción y ya son al menos 40 los países que lo tienen habilitado legalmente, el último de ellos Albania.
Además, este 2026 el Convenio CMR celebra su 70 aniversario también este año, como recuerda la IRU.
El uso del e-CMR, según esta organización internacional, reduce los costes administrativos, elimina el papel, agiliza la facturación y aumenta la transparencia y la visibilidad operativa.

Además, al ser un formato electrónico, las partes involucradas en cada envío se benefician de una mayor eficiencia logística general, lo que se traduce en una mayor competitividad.
En este contexto, además, El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha puesto en marcha en el mes de abril el proceso de consulta pública de la Estrategia del Espacio de Datos Integrado de Movilidad, una herramienta prevista en la Ley de Movilidad Sostenible que integra información de viajeros y mercancías sobre transportes, servicios, movilidad e infraestructuras.
El Espacio de Datos Integrado de Movilidad combinará datos abiertos con otros compartidos entre administraciones y operadores, conforme a los niveles de acceso y las obligaciones de compartición establecidos en la Ley de Movilidad Sostenible. Como instrumento digital del Sistema General de Movilidad Sostenible, nace con la misión de constituirse en la plataforma digital pública de referencia para centralizar, estandarizar y compartir datos relacionados con la movilidad de personas y mercancías.
El proyecto aspira a impulsar un ecosistema colaborativo donde administraciones, operadores, gestores de infraestructuras, empresas tecnológicas y otros actores puedan compartir y utilizar datos con garantías de seguridad, soberanía y cumplimiento normativo, impulsando la innovación y generando valor económico y social.
El proceso permitirá identificar barreras actuales para el intercambio de datos, requisitos técnicos adicionales, oportunidades de interoperabilidad y casos de uso de alto impacto. De esta manera, se pretende asegurar que el futuro Espacio de Datos responda a las necesidades del ecosistema y facilite un modelo sólido y escalable para los próximos años.
La propuesta que se somete a consulta ha sido el resultado de un trabajo conjunto entre la Dirección General de Estrategias de Movilidad, perteneciente a la Secretaría General de Movilidad Sostenible, y la Dirección General del Dato, perteneciente a la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, a través del Centro de Referencia de Espacios de Datos.
La iniciativa se articula en torno a tres ejes, que comprenden un modelo estratégico orientado al valor, un modelo de gobernanza estructurado y una rquitectura tecnológica interoperable.