Con 32 plataformas logísticas, Eroski está acelerando la automatización, digitalización y modernización de una red en la que la flexibilidad cobra especial importancia para gestionar los productos frescos y a temperatura controlada.
Alfonso Muñoz,responsable de plataformas logísticas de Eroski, analiza la transformación de las instalaciones, el uso creciente de la inteligencia artificial y la robótica, la relación con los operadores logísticos y el reto de avanzar simultáneamente en eficiencia, sostenibilidad y mejora de las condiciones de trabajo.
Una red que evoluciona con el negocio
La logística de Eroski se apoya actualmente en 32 plataformas distribuidas estratégicamente en función de la localización de los proveedores y de los establecimientos a los que abastecen. Una estructura que se revisa continuamente para adaptarlo a la evolución del negocio.
“Una correcta ubicación de las plataformas es fundamental para reducir distancias, ganar agilidad y optimizar los costes de transporte”, explica Alfonso Muñoz.
La red combina instalaciones para producto a temperatura ambiente con centros especializados en frescos y almacenes de congelado, actividad esta última que también se desarrolla con operadores especializados. A ello se suman plataformas de mayor alcance territorial para referencias de baja rotación, cuya concentración permite ganar eficiencia.
La estrategia según Muñoz, consiste en “equilibrar proximidad y especialización para disponer de una red flexible, eficiente y capaz de acompañar el crecimiento del negocio”.
Una buena ubicación de las plataformas es fundamental para reducir distancias, ganar agilidad y optimizar los costes de transporte.”
Una filosofía especialmente visible en los proyectos más recientes. La plataforma de Júndiz, en Vitoria, dispone de más de 15.000 m², cuatro zonas de temperatura controlada y 30 muelles. Desde ella se distribuyen más de 60.000 cajas diarias de frescos a más de 200 establecimientos del País Vasco y La Rioja, en una operativa gestionada por Salvesen Logística.
El frío exige flexibilidad
Precisamente, una de las transformaciones más relevantes de las instalaciones refrigeradas pasa por configuraciones no excesivamente rígidas. “Antes era habitual diseñar zonas muy rígidas para cada familia de producto. Hoy buscamos espacios que permitan adaptarse con mayor rapidez a la evolución de los volúmenes y de la demanda”, señala Muñoz.
Eroski ya dispone de instalaciones con espacios flexibles en Cataluña, País Vasco y Galicia. Júndiz es uno de los ejemplos más representativos: un gran espacio refrigerado en el que los sistemas de separación permiten zonificar en diferentes temperaturas y modificar la superficie destinada a cada categoría.
Esta capacidad resulta especialmente relevante porque la logística frigorífica obliga a gestionar simultáneamente productos con necesidades diferentes. Carne, pescado, fruta, lácteos y congelados requieren rangos de temperatura específicos que deben respetarse desde la recepción hasta la expedición.
A ello se añaden la trazabilidad, los procedimientos APPCC y la gestión de lotes, fechas y rotación. El objetivo final pasa por garantizar la seguridad alimentaria y maximizar la vida útil, reduciendo al mismo tiempo las mermas.

Automatizar para transformar el trabajo
La automatización no es nueva en Eroski. La compañía lleva años incorporando soluciones robotizadas con inversiones relevantes en instalaciones como Elorrio. Ahora está acelerando esta transformación dentro de una estrategia más amplia de digitalización de su cadena de suministro. En su plan estratégico anunció inversiones por 100 millones de euros para avanzar, entre otros ámbitos, en automatización, digitalización y algoritmos avanzados de previsión.
Actualmente utiliza sistemas de gestión de almacén, radiofrecuencia, preparación por voz y diferentes automatizaciones. En Son Morro, Mallorca, ha implantado AutoStore para aumentar la densidad de almacenamiento y mejorar el picking, mientras que en Madrid desarrolla un proyecto para su plataforma nacional de baja rotación que contará con más de 120 robots y cuya entrada en funcionamiento está prevista en este 2026.
No creemos que exista hoy una única solución válida para todas las rutas y tipologías de transporte.”
Pero Muñoz introduce un elemento importante en la estrategia: automatizar no significa únicamente producir más. “Buscamos que la automatización asuma las tareas más repetitivas o físicamente exigentes y permita elevar la cualificación de los equipos”.
Esto adquiere particular importancia en cámaras frigoríficas y operaciones de manipulación de cargas. Al mismo tiempo, la transformación genera demanda de nuevos perfiles especializados en automatización, mecatrónica, mantenimiento industrial, sistemas y análisis de datos.
Del almacén físico al dato
La segunda gran transformación está ocurriendo en un ámbito menos visible. “La logística ha dejado de ser únicamente una actividad física para convertirse también en una actividad intensiva en datos”, resume Muñoz.
Eroski utiliza analítica avanzada e inteligencia artificial para mejorar las previsiones de demanda, aprovisionamientos e inventarios, así como para planificar las operaciones y diseñar rutas. En frescos, una mayor precisión permite además disminuir excedentes y mermas.
Los modelos predictivos comienzan a aplicarse al mantenimiento y a las instalaciones frigoríficas para detectar desviaciones antes de que deriven en incidencias.
Pese a ello, el responsable de plataformas introduce una cautela frente a la carrera tecnológica: “Nuestra visión es muy práctica: la tecnología no es un fin en sí mismo. La utilizamos allí donde permite tomar mejores decisiones, simplificar procesos y mejorar la disponibilidad y el servicio”.
El BEI concedió este año a Eroski un préstamo marco de 40 millones de euros destinado a proyectos de eficiencia energética e innovación digital, con actuaciones en refrigeración industrial y tecnologías avanzadas de inteligencia artificial y análisis de datos.
La descarbonización exige combinar soluciones
La sostenibilidad constituye otro de los ejes de transformación. En las plataformas, Eroski combina gestión energética, fotovoltaica, monitorización y modernización de los equipos frigoríficos. En transporte, la estrategia se extiende a la electrificación, la renovación de vehículos, la optimización de rutas y el aumento de la capacidad de carga.
El responsable de plataformas de Eroski Muñoz descarta que exista actualmente una tecnología capaz de resolver por sí sola la descarbonización del transporte frigorífico. “No creemos que exista hoy una única solución válida para todas las rutas y tipologías de transporte”.
La compañía está avanzando con vehículos eléctricos en recorridos determinados, especialmente en última milla, y utiliza también unidades de gas natural y configuraciones de mayor capacidad. Los duotráilers desempeñan aquí un papel relevante, pues permiten aumentar la mercancía transportada por desplazamiento. En paralelo, la planificación y la analítica buscan elevar la ocupación y reducir kilómetros, especialmente los recorridos en vacío.
El resultado de estas actuaciones ha permitido a Eroski obtener la tercera Estrella Lean & Green de AECOC tras acreditar una reducción superior al 35% de las emisiones logísticas frente a 2015.

Operadores como parte de la red
Esta transformación tampoco implica internalizar toda la actividad. Los operadores especializados continúan teniendo un papel importante tanto en transporte como en determinadas operaciones de almacenamiento y preparación, particularmente en congelado.
Eroski exige a estos socios fiabilidad, capacidad para absorber las variaciones de volumen, cumplimiento de los estándares de calidad y seguridad alimentaria y garantías sobre trazabilidad y mantenimiento de la cadena de frío.
La colaboración con Salvesen en Júndiz, ampliada tras la experiencia previa en Zubieta, ejemplifica un modelo en el que el operador se integra en la propia arquitectura logística del distribuidor. “También damos mucha importancia a la eficiencia, la seguridad laboral, el cumplimiento normativo y la capacidad de acompañarnos en nuestra hoja de ruta de sostenibilidad”, añade Muñoz.
Prioridades para la próxima década
El responsable de plataformas de Eroski resume el futuro de la logística frigorífica alrededor de tres grandes ejes. El primero será eficiencia y resiliencia. Las disrupciones de los últimos años han demostrado que una red no puede concebirse como una estructura estática.
El segundo será tecnología y automatización. La robótica asumirá progresivamente operaciones físicamente exigentes, mientras la inteligencia artificial y los sistemas predictivos ganarán peso en previsión de demanda, inventarios, planificación, rutas y mantenimiento.
El tercero concierne a personas y sostenibilidad. La dificultad para atraer profesionales obliga a mejorar las condiciones laborales y, simultáneamente, desarrollar perfiles de mayor cualificación capaces de trabajar en instalaciones cada vez más tecnificadas.
“Creo que el futuro se jugará precisamente en la capacidad de integrar esas tres dimensiones: una cadena eficiente y resiliente, una tecnología que aporte valor real y unas personas preparadas para aprovecharla”.
Las plataformas frigoríficas para los próximos años serán, por tanto, más automatizadas y energéticamente eficientes, pero también mucho más flexibles para adaptar espacios, temperaturas y capacidad a unos flujos que cambian constantemente.