Adif licita el contrato de suministro de electricidad a la red ferroviaria para el ejercicio 2016

Esta fase del contrato consistirá en el suministro, instalación y conexión de los equipos recuperadores de energía y la ejecución de la obra civil.

Adif ha adjudicado a Construcciones Instalación y Tracción, por un importe de 5.409.597,86 euros, el contrato para la implantación en seis subestaciones de un sistema recuperador de la energía del frenado regenerativo de los trenes para utilizarla para el funcionamiento de las instalaciones ferroviarias.

Esto garantizará la mejora del rendimiento energético y medioambiental del transporte ferroviario, reduciendo sus necesidades energéticas y ganando en competitividad como sistema de transporte sostenible, al tiempo que contribuye a la reducción de las emisiones de CO2 al medioambiente y, por lo tanto, a la lucha contra el cambio climático.

El contrato, cofinanciado por los fondos Feder, incluye los trabajos para la instalación de un convertidor para la recuperación de la energía en las subestaciones de Tres Cantos, Alcalá de Henares, Pinto y Leganés, en Madrid, así como en las de Granollers y Castellbisbal, en Barcelona.

Los proyectos contemplados, así como los que ya están en marcha en las instalaciones madrileñas de Getafe y Alcorcón, la vizcaína de Olabeaga, la cántabra de Guarnizo y las barcelonesas de Martorell y Arenys del Mar, han recibido ayudas del IDAE.

Esta fase del contrato consistirá en el suministro, instalación y conexión de los equipos recuperadores de energía y la ejecución de la obra civil. Asimismo, el adjudicatario se encargará del mantenimiento durante un período de 48 meses.

Reducción de emisiones

Todo esto permitirá un ahorro de casi 19 GWh y una reducción de emisiones de 4.400 toneladas de CO2 al año. En los sistemas ferroviarios que emplean corriente continua, como es el caso de la red convencional de Adif, la devolución de la energía no puede ser realizada en las condiciones actuales.

Por tanto, la energía generada en el frenado solamente puede aprovecharse por otros trenes que se encuentren en la misma sección eléctrica. El resto normalmente se disipa en las resistencias del propio tren, pero con la instalación de un equipo inversor, es posible la conversión a subestaciones de tracción reversibles.