El posicionamiento que ha ganado Amazon en las entregas domiciliarias de comercio electrónico en los países occidentales se ha debido en gran medida a su capacidad para acelerar los envíos y conseguir reducir con servicio lo que algunos expertos denominan la «angustia de la entrega».

En este sentido, el e-tailer norteamericano ha sabido conjugar con éxito la comodidad que ofrecen los envíos de e-commerce con la rapidez de estos servicios para ofrecer unas ventajas que se han venido demostrando imbatibles hasta ahora.

Consciente de sus puntos fuertes, Amazon ha rizado el rizo al anunciar que los envíos para los clientes de su servicio Prime que hasta ahora se realizaban en dos días, pasarán a realizarse en una jornada.

Como contrapunto a esta oferta, la compañía estadounidense también ha anunciado la puesta en marcha de un servicio de agrupamiento de envíos, con el fin de que sus usuarios puedan decidir recibir varios pedidos en un único envío que se realizará en la fecha que elijan, en lo que también parece un paso más hacia la sostenibilidad, toda vez que, además, ha anunciado recientemente el lanzamiento de un nuevo programa destinado a que la mitad de sus envíos sean neutros en emisiones de carbono para 2030.

Así mismo, la empresa norteamericana también se ha comprometido a hacer pública su huella de carbono y sus objetivos medioambientales a lo largo de este mismo año.