Ante el anuncio del gobierno francés de establecer nuevos gravámenes al transporte por carretera, Astic señala la incoherencia del gobierno francés, que después de haber impulsado la llamada “Alianza por la carretera”, ahora esté preparando nuevas cargas fiscales y tasas por uso, “con el supuesto fin” de mejorar la financiación de las infraestructuras de ese país.

La ministra de transportes, Elisabeth Borne, ha confirmado en un encuentro con las asociaciones francesas de transporte por carretera, que prepara dos nuevas iniciativas recaudatorias que afectarán a todos los transportistas y no únicamente a los extranjeros como al inicio de las negociaciones se planteaba.

La propuesta de gravámenes establece, en primer lugar, un incremento de 6 céntimos por litro en la carga fiscal de hidrocarburos, aumentando así la recaudación efectiva de las arcas públicas francesas.

En segundo lugar, se pretende implantar una tasa anual por uso de infraestructuras de 430 euros para vehículos de hasta tres ejes y de 1.200 euros para vehículos de 4 o más ejes, “que se aplicará tanto a vehículos matriculados en Francia como en el extranjero”.

Desde Astic se solicita su no entrada en vigor, “puesto que el sector del transporte en su conjunto ya aporta, mediante el impuesto de hidrocarburos francés, más de 30.000 millones de euros a las arcas galas”.

A esto hay que añadir la recaudación de los peajes de las autopistas francesas, “que para un camión español de transporte internacional supera los 5.000 euros anuales”.

Finalmente, Astic insta a la administración española a requerir actuaciones efectivas de la Comisión Europeacontra medidas unilaterales de este tipo que afectan directamente a los más de 15.000 vehículos de transporte de mercancías que cruzan diariamente la frontera franco-española”.