La transformación digital en el ámbito de la automoción está provocando un vuelco de la industria hacia nuevos servicios tecnológicos con los que se busca aportar un mayor valor añadido a los clientes.

En este mismo sentido, General Motors tiene previsto poner en el mercado este mismo año un nuevo ecosistema de vehículos eléctricos y software para el reparto de última milla, con la denominación comercial de BrightDrop.

Con esta iniciativa, el fabricante quiere lanzarse a una nueva área de negocio en el reparto urbano que, según sus cálculos, moverá en todos los Estados Unidos en 2025 un volumen de 850.000 millones de dólares, unos 698.000 millones de euros al cambio.

Así pues, General Motors tiene la intención de poner en el mercado este mismo 2021 dos vehículos eléctricos especialmente diseñados para la distribución urbana.

El primero de ellos es el BrightDrop EP1, una especie de portapalets eléctrico pensado para mover mercancías en distancias cortas, que estará disponible a principios de 2021 y que supone una novedad completa en la gama de la marca, ya que parece una unidad más cercana al área de manutención que al de la industria automovilística.

Por otra parte, y desde un punto de vista más convencional, General Motors también prevé comercializar para un grupo de clientes a finales de año un nuevo vehículo comercial ligero, el BrightDrop EV600, con la vista puesta en llegar a más clientes ya en 2022.

Esta unidad contará con una autonomía eléctrica de unos 400 kilómetros y una capacidad de carga de 17 m3.

Ambos vehículos se complementarán con la puesta en marcha de una plataforma de software de visibilidad integrada y basada en la nube, que incluye trazabilidad y localización en tiempo real, así como diagnóstico remoto, alertas de seguridad e información de mantenimiento predictivo y actualizaciones remotas.