Cinco tendencias en la electrónica de consumo con impacto en la gestión logística

La universalización de la electrónica de consumo genera un impacto en la gestión logística que se traduce en cinco tendencias que obligan a replantarse las cadenas de suministro en este sector.

12/05/2023 a las 11:17 h

La electrónica está en todas partes. Las nuevas tecnologías se han convertido en ese elemento omnipresente que condiciona cada vez más aspectos de la vida cotidiana. En este sentido, el consumo de artículos electrónicos no para de crecer y tiene sus efectos en la gestión de las cadenas de suministro no solo de este sector económico, sino en otras complementarios, como demuestra el reciente caso de la automoción con los chips.

En este sentido, Maersk ha identificado cinco tendencias en la electrónica de consumo que tienen un impacto decisivo en la gestión logística.

En primer lugar, parece que las nuevas tecnologías tienden a prescindir de la obsolescencia programada más por obligación legal que por convencimiento y, en consecuencia, los ciclos de vida de los productos electrónicos se alargan.

Este cambio de paradigma obligará a reordenar las cadenas de suministro con el fin de orientarlas al abastecimiento de piezas de repuesto. De igual modo, también se impone optimizar la logística inversa y el flujo de entrada de productos usados, así como la redistribución de productos reparados en el mercado.

En segunda posición, se observa una tendencia en la electrónica de consumo a desarrollar productos más ligeros y pequeños que, en consecuencia, ocupan menos espacio de carga y permiten optimizar la utilización de sus contenedores.

Además, esta tendencia también extiende su impacto a las soluciones de almacenamiento y, en conjunto, puede ser una oportunidad para optimizar aún máslas cadenas de suministro y mejorar la eficiencia en los servicios de transporte.

Por otra parte, en tercer lugar está el internet de las cosas que impulsará la demanda el área de domótica y conectividad en el área de electrónica de consumo.

En cuarta posición, la pandemia ha dejado una reorganización de las cadenas de suministro a escala global. Según la naviera, en  Europa, el 65% de las empresas han experimentado ralentizaciones en su cadena de suministro, y un 51% espera que las interrupciones en la logística global continúen hasta 2024.

Ante estas perspectivas, la compañías del Viejo Continente apuesta por acercar el abastecimiento y la fabricación a los mercados nacionales para limitar sus riesgos a través de la diversificación de proveedores, acortar las cadenas de suministro y aumentar la flexibilidad en el suministro.

Por último, la utilización masiva de productos electrónico genera un serio problema de sostenibilidad, en un contexto en el que crece también la conciencia medioambiental de los consumidores. Para las cadenas de suministro esta tendencia se traduce en un impulso de iniciativas de circularidad y logística inversa.

 

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