El crecimiento del e-commerce a consecuencia de la pandemia y su papel relevante en la transformación del sector logístico, han contribuído a dar visibilidad a un sector que por primera vez ha pasado a ser percibido por el gran público como una herramienta fundamental en la vida diaria.

En 2021 se invirtieron 278.000 millones de euros en el sector logístico a nivel mundial, 95.000 millones de euros más que en 2020, y se alcanzó el récord de absorción de superficie logística en Europa (un 28% por encima de la media histórica) y en Estados Unidos.

En este contexto, IE University ha elaborado, en colaboración con Prologis, un estudio que aborda los retos de la gestión urbana y que por primera vez, gracias al ‘Índice del Impacto Logístico de Última Milla» (LM-LII por sus siglas en inglés), permite optimizar el impacto de la logística como motor de innovación de las ciudades a través de soluciones sostenibles.

Se trata del primer indicador diseñado a nivel mundial que analiza los retos del sector logístico, que ha crecido de manera acelerada en los últimos años, con el que se pretende optimizar el impacto en el crecimiento de las ciudades. Este índice pretende establecer la relación entre los diferentes actores que confluyen en la distribución urbana, tanto en el ámbito privado como en el público, dos escenarios que conviven y están destinados a entenderse.

Madrid y Barcelona a estudio

En una primera fase, este Índice se ha aplicado a las ciudades de Madrid y Barcelona, aunque la idea es que se pueda aplicar a cualquier ciudad del mundo, para desarrollar propuestas logísticas para cada ecosistema urbano.

El aumento de densidad de las ciudades, junto con el incremento del e-commerce, especialmente después de la pandemia, supone un reto global. Desde el IE Center for Sustainable Cities, identificamos que hasta 2020 no existían sistemas de evaluación del impacto de la logística en las ciudades y trabajamos para proponer soluciones que tuvieran en cuenta todos los factores que construyen las ciudades: el medioambiental, social, político y urbanístico”, explica Manuel Pérez Romero, director del IE Center for Sustainable Cities y director del informe.

Hasta 2020 no existían sistemas de evaluación del impacto de la logística en las ciudades, por eso se proponen soluciones que tengan en cuenta todos los factores que construyen las ciudades: el medioambiental, social, político y urbanístico

Para ello, el estudio ha analizado tres tejidos urbanos diferenciados y característicos, como son el centro histórico, el ensanche y el extrarradio de Madrid y Barcelona, y han simulado diez escenarios para cada una de esas zonas. Estas simulaciones combinan el tipo de urbanismo y el tipo de transporte logístico que se utiliza en cada área: vehículo eléctrico, bicicleta eléctrica, transporte a pie, etc.

A partir de ahí, los autores han desarrollado una forma de visibilizar la relación entre la estructura urbana y el tipo de sistema logístico mediante el concepto de Área de Intensidad Logística, gracias a un sistema de anillos que se superpone a la ciudad y que sincroniza la estructura urbana con el tipo de sistema logístico más eficiente y sostenible.

El crecimiento exponencial en la adopción del comercio electrónico tras la pandemia ha propiciado cambios en los hábitos de vida y consumo que junto con la sostenibilidad han demostrado ser palancas de transformación y adaptación de las ciudades, motivo por el que la logística urbana, en toda su dimensión, adquiere entidad de eje vertebrador.

Para simular los distintos escenarios con el fin de medir su rendimiento, se han utilizado diferentes tecnologías, programación, formulación matemática para incluir todos los parámetros y calcular el rendimiento de cada escenario. Todo ello, junto con los datos proporcionados por la administración local han permitido crear modelos para visualizar el carácter y el comportamiento de la ciudad y en definitiva «explorar diferentes escenarios logísticos y anclarlos a la realidad», explica Ruxandra Iancu-Bratosin, co-autora del informe.

No existe un sistema ideal de logística, pero la ciudad debe proveer oportunidades de mejora.

“Desde el IE Center for Sustainable Cities entendemos y estudiamos la ciudad como un ecosistema en el que los agentes naturales, físicos, sociales, digitales, económicos y políticos están interconectados.

Para abordar el reto del incremento de la actividad logística en nuestras ciudades, es imprescindible conocer su impacto y proponer estrategias, acciones y políticas de planificación concretas para lograr que este impacto sea positivo manteniendo la eficiencia y funcionalidad de la red logística, en un ecosistema en el que los agentes naturales, físicos, sociales, digitales, económicos y políticos están interconectados.

El futuro del sector logístico crecerá impulsado por el incremento del comercio electrónico y la dotación de más espacios de almacenamiento por parte de las multinacionales para asegurar sus cadenas de suministro. Según datos de Prologis, se prevé que las ventas de e-commerce crezcan un 85% en un periodo de apenas cinco años sumando los 12 países europeos en los que opera la compañía.