ecommerce en la alimentación

La compra de productos de alimentación sigue haciéndose mayoritariamente a través de establecimientos comerciales.

Paso a paso, el comercio electrónico va ganado nuevos espacios y llegando a nuevos segmentos, como es el caso de los productos de alimentación, donde desde un año a esta parte se multiplican las iniciativas y que, además, presenta un crecimiento anual de diez puntos con respecto a 2018, según los datos del último Observatorio para la Evolución del Comercio Electrónico de Alimentación realizado por Asedas.

El estudio calcula que, en este segmento, un 2% de los compradores realizan sus compras a través de internet, frente al 20% de los que usan tanto el canal on-line como las tiendas físicas y el 76% que solo utilizan los establecimientos comerciales.

El perfil del comprador de productos de alimentación está relacionado con un consumidor con poco tiempo y que valora poder comprar a cualquier hora del día, con crecimiento del gasto realizado a través de dispositivos móviles.

Por otra parte, en el canal on-line también se valoran especialmente la rapidez en la entrega y la transparencia de la página web sobre cuestiones como el coste del envío, que ganan terreno a elementos como promociones y contenidos informativos adicionales.

Además, la mayoría de los entrevistados piensa que el aumento que se está produciendo en las restricciones al tráfico en las ciudades les animará a realizar más compras a través del canal de comercio electrónico sin valorar el impacto en la movilidad que supondría el incremento de la entrega a domicilio, así como sus efectos medioambientales.

De igual modo, desde el punto de vista de las empresas, cubrir el coste de los envíos sigue siendo uno de los principales retos para garantizar la sostenibilidad del servicio, tanto desde un punto de vista económico, como medioambiental.