El comité de empresa de Adif ha decidido convocar siete jornadas de huelga, que se desarrollarán entre los próximos 26 de febrero y 26 de marzo.

Las movilizaciones tienen su razón de ser en la, a juicio de los sindicatos del administrador público de la infraestructura ferroviaria, «extrema carencia de personal que se ha ido generando con el paso de los años», que tiene el propósito de generar un «modelo de empresa que apuesta mediante la externalización de actividades, por el encarecimiento de los costes de gestión de las tareas que tiene encomendadas».

Así mismo, las centrales sindicales también aluden al incumplimiento de los ingresos de personal comprometidos en el II Convenio Colectivo ADIF, que, en su opinión, debía estar muy por encima del 110% de la tasa de reposición.

De igual modo, los representantes de los trabajadores en la empresa pública denuncian «un sistemático plan de privatización de actividades en numerosas áreas de la empresa, suponiendo pérdidas de carga de trabajo, cierre y reestructuración de dependencias e incumplimiento de gráficos de servicio, que están dando paso a un gran número de externalizaciones en áreas críticas».

Esta situación genera, como refiere Comisiones Obreras, «multitud de problemas en la ejecución del mantenimiento por parte de algunas empresas contratadas», además de «una situación crítica en cuanto a plantilla» debido a las jubilaciones.