La cancelación de los vuelos comerciales entre la Unión Europea y los Estados Unidos ha supuesto un duro golpe también para los servicios de carga aérea entre ambos espacios económicos.

Hasta la prohibición a los vuelos de pasaje, que se prolongará hasta finales de abril, las bodegas de las aeronaves se han venido utilizando para transportar aproximadamente el 50% de los volúmenes de carga que se movían entre ambos extremos del Atlántico.

Así pues, pese a que la prohibición de conexiones aéreas no afecta a los vuelos de carga, la situación ha provocado una disminución de la capacidad en estas conexiones, pese a que tanto a un lado como a otro del océano siguen existiendo necesidades de los bienes que habitualmente se transportan por vía aérea.

Readaptar vuelos de pasaje para carga aérea

Precisamente en este mismo sentido, IAG estudia la posibilidad de reconvertir vuelos de transporte de viajeros para su uso en servicios de carga en líneas especialmente críticas.

De esto modo, la compañía estima que podrá ganar capacidad para el transporte de mercancías, al tiempo que evita los sobrecostes que implican mantener aparcada gran parte de su flota inactiva en los aeropuertos, debido a las restricciones existentes en el movimiento aéreo de pasajeros en diferentes partes del mundo.

Por otra parte, también crecen las peticiones para que se aprovechen los ‘slots’ que han dejado vacantes las aeronaves de viajeros, con el fin de aumentar la capacidad de las instalaciones europeas para el tráfico de carga, como ha ocurrido en el aeropuerto de Schiphol en Amsterdam.