El comercio electrónico genera, según el estudio ‘Comercio online y movilidad: orientaciones hacia un modelo sostenible en Cataluña’ presentado por la Generalitat esta semana, 53 millones de compras el año en la Comunidad Autónoma, con una media de 17,8 compras al año por cada habitante de la comunidad

De todas ellas, un 73% se entregan a domicilio, hasta 39 millones de envíos de este tipo al año, y el 15% restante se recogen en puntos físicos de proximidad y conveniencia.

Consecuentemente, las compras on-line generan 39 millones de desplazamientos anuales en la autonomía, de los que un 15,2% son entregas fallidas que requieren de una segunda visita, lo que supone cada comprador catalán de e-commerce sufre un total de dos entregas fallidas al año, mientras que un 8,2% corresponden a servicios de devolución que caben dentro de la logística inversa.

Con mayor detalle, y dentro de las entregas fallidas, el análisis de la Generalitat calcula que los productos de moda y bienes de uso personal son los que más fallidos acumulan, con un 18% del total. Le siguen equipos del hogar, con un 16,1%, y los bienes de ocio y cultura, con un 15,8%.

Por contra, el resto de productos cotidianos solo tienen un 12,5% de fallidos y para los frescos alcanzan un 12,7%.

Del volumen total de compras de comercio electrónico que hacen los catalanes, un 87,6% se realizan a través de Amazon, en entregas que, por regla general, se realizan de lunes a viernes y de manera preferente entre las nueve de la mañana y el mediodía, así como entre las seis de la tarde y las nueve de la noche.

Así pues, en el estudio se apuesta por potenciar las entregas en puntos de proximidad y conveniencia, con el fin de reducir los fallidos, una tendencia que podría traducirse en 39 millones de visitas a establecimientos físicos que podrían servir para revitalizar el comercio tradicional.