Las alteraciones que han provocado, primero, la pandemia, y hace unas semanas, el bloqueo del Canal de Suez están provocando un incremento sostenido de los costes logísticos a escala mundial.

Pese a que las principales multinacionales del planeta han amortiguado el impacto de este aumento de costes en sus propias cuentas de resultados, principalmente porque la situación no ofrecía margen para repercutirlos en los precios de venta, ahora parece que la situación está cambiando.

Circunstancias como la escasez de chips o la falta de caucho, además de la escasez que se registra en la disponibilidad de algunas materias primas en todo el planeta están afectando a la producción y a los márgenes.

Escalada de precios

Esta tendencia, combinada con el largo impacto de la pandemia sobre las cuentas de las empresas, independientemente de su tamaño y del sector en el que operen, podrían provocar que a la vuelta de verano se viera una escalada de precios con repercusiones que, a día de hoy, son toda una incógnita en un escenario económico radicalmente diferente al que existía hace poco más de un año.

Así mismo, también habrá que contemplar los posibles efectos de esta posible escalada de precios sobre la inflación y los tipos de interés, que, a su vez, están íntimamente relacionados con la inversión empresarial.

Según el Wall Street Journal, Procter and Gamble ha anunciado subidas en algunos de su principales productos a partir de septimbre próximo, en un movimiento que sigue la estela del anunciado por Kimberly en marzo.

En la misma línea podrían estar moviéndose otros grandes productores internacionales, en una tendencia que parece extenderse también a diferentes proveedores industriales.