La contención en el gasto de los consumidores y la saturación de operadores y oferta condicionarán la celebración del próximo Black Friday, el día 29 de noviembre, especialmente en lo que tiene que ver con artículos como los del sector tecnológico.

Tras el crecimiento récord del 42% en las ventas de 2015, se registraron ascensos del 24% y el 23% en 2016 y 2017, quedándose en 2018 en un 6%. En cuanto a 2019, se prevé que el crecimiento vuelva a estar por debajo de los dos dígitos, si bien esta fecha se mantendrá como la más relevante de la campaña navideña para el sector.

Muchos distribuidores están optando por alejarse de las fechas más saturadas, como el Black Friday, para buscar su hueco en momentos con menos competencia y poder lanzar ofertas menos agresivas. Algunos han escogido el Día del Soltero, el 11 de noviembre, que aunque ya es muy popular en Asia, aún es minoritario a nivel europeo.

No obstante, a pesar de que las estrategias agresivas que se dan en fechas como el Black Friday recortan sensiblemente los márgenes, siguen generando un número muy importante de ventas. Para el sector tecnológico, las que se producirán desde el Día del Soltero representarán más del 30% de la facturación anual, rozando el 40% en ciertos productos, como ‘smartphones‘.

En cualquier caso, hasta agosto el sector solamente había crecido un 2,9%, lo que hace pensar que el incremento anual será inferior al esperado a principios del curso. Además, mientras el canal físico mantiene un crecimiento nulo, el e-commerce ha repuntado un 15,9% y ya representa un 20,6% en el volumen de negocio de los bienes tecnológicos de consumo.

El crecimiento futuro dependerá de los operadores ‘click and morter‘, que cuentan con tienda física y ‘on-line’, mientras que el peso de los pure players digitales se reducirá.