La Unión Europea y el Reino Unido llevan años intentando encontrar una solución para que el país pueda abandonar la UE sin que el proceso suponga daños para el intenso intercambio comercial que existe a ambos lados del Canal de La Mancha.

Sin embargo, tras una primera prórroga este mismo año, todo parece indicar que este anunciado divorcio está tomando un rumbo de colisión que bien podría acabar en una situación dramática el próximo 31 de octubre, tal y como indican los recientes acontecimientos que se han dado a conocer a finales de agosto, con la petición hecha por el primer ministro Boris Johnson a la reina de Inglaterra para que mantenga al Parlamento en hibernación, con la intención de afrontar un ‘Brexit’ duro o sin acuerdo.

Tanto la Unión Europea, como las autoridades españolas ya han venido trabajando en los últimos meses con la posibilidad de que se produzca esta situación y, por lo tanto, parece que todo está previsto, aunque siempre podrían producirse situaciones indeseadas.

El Reino Unido constituye uno de los principales mercados para los productos españoles y, además, se encuentra entre los seis países que mayor tráfico generan para el transporte de mercancías por carretera. 

Pero, independientemente de que todo parezca controlado, lo cierto es que se van a producir pérdidas de empleo que en el caso de España podría suponer la desaparición de 70.410 puestos de trabajo, una cifra a tener en cuenta, aunque lejos del impacto que tendrá en términos de empleo en el propio Reino Unido, en Francia o en Alemania, hasta sumar un total de 1,7 millones de puestos que se irían por el sumidero si finalmente se produce una salida sin acuerdo.

Al tiempo, el Reino Unido parece haber reconocido que el proceso de salida de la Unión Europea puede tener consecuencias profundas sobre su economía interna e incluso puede poner en riesgo el suministro de algunas mercancías a su población, así como trastornos en los viajes de ida y vuelta que realizan los camiones que trasladan mercancías entre el país y la Unión Europea

Uno de los principales mercados exteriores

El Reino Unido constituye uno de los principales mercados exteriores para los productos españoles.

Entre enero y junio de este mismo año, las exportaciones españolas a este país han sumado un valor total de 10.047,7 millones de euros, un 1,5% más que en la primera mitad del año pasado, hasta totalizar el 6,8% de las exportaciones totales de España en el semestre, con un retroceso de un 3,2% en junio de este mismo año.

Al mismo tiempo, España ha realizado importaciones de productos procedentes de Gran Bretaña por un importe total de 5.648,3 millones de euros, con un retroceos anual de un 2,1%, con lo que el saldo comercial entre los dos estados arroja un balance positivo para España en los primeros seis meses de 2019 de 4.399,4 millones de euros.

5.648 millones de euros es el valor de las mercancías exportadas desde España hacia el Reino Unido en los primeros seis meses de 2019

En todo el pasado 2018, España exportó mercancías al Reino Unido por valor de 18.977,7 millones de euros, solo un 0,1% más que en 2017, mientras que las importaciones ascendieron a 11.449,2 millones de euros, sin que hayan presentado variación interanual.

En definitiva, en su último análisis de exportaciones, el Ministerio de Economía detecta una ralentización de las ventas a Gran Bretaña, que afecta especialmente en el primer semestre del año al sector de la industria automovilística, a los aparatos eléctricos y a las aeronaves.

cuadro final noticias para enlace al especial