El cierre de las centrales térmicas afectará al transporte de carbón desde los puertos a estas instalaciones.

El cierre de las centrales térmicas afectará al transporte de carbón desde los puertos a estas instalaciones.

El Gobierno baraja, como parte de su plan de transición energética y de reducción de emisiones contaminantes, cerrar las centrales térmicas que utilizan carbón para la producción de electricidad.

Además del impacto que esta medida podría tener en las zonas en que se encuentran ubicadas estas centrales, principalmente zonas rurales en las regiones más pobres y sin que cuenten con alternativas para garantizar el empleo que se destruiría, el cierre también afectará a los suministros que llegan a estas instalaciones desde diversos recintos portuarios.

En este sentido, el Comité Nacional del Transporte, según informa Fenadismer, ha dirigido una carta a la Ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, para «exponerle su preocupación por el anuncio del Gobierno del cierre en 2020 de la mayor parte de las centrales térmicas dedicadas a la producción eléctrica existentes en el Norte de España, principalmente en las Comunidades Autónomas de Asturias, Galicia y Castilla y León, lo que afectará en torno a un millar de transportistas dedicados al transporte de carbón desde los puertos hasta las citadas plantas».

La flota de transporte dedicada a esta actividad, compuesta en su mayor parte por camiones con bañeras ligeras de aluminio, está especializada en el movimiento de graneles sólidos, por lo que el órgano consultivo de Fomento solicita un plan económico de reconversión para los transportistas afectados.