El Círculo de Empresarios y Boston Consulting Group han elaborado el informe ‘Transformación del modelo productivo español’ en el que proponen 14 prioridades para la necesaria transformación económica de España.

Dentro de las medidas que se proponen también las hay relacionadas con la necesaria transformación de las actividades de distribución y logística, con el fin de adaptarlas a las características de un nuevo tiempo que se abre con la pandemia de coronavirus.

En este sentido, el trabajo estima que «el significativo crecimiento del e-commerce en España durante el confinamiento tiene elevadas posibilidades de consolidarse, lo que obliga a los comercios a adoptar un modelo omnicanal para mantener su competitividad, con las nuevas capacidades que éste requiere».

Ante esta situación, el análisis llama impulsar la transformación digital de la pequeña y mediana empresa, que actualmente presenta una penetración del comercio electrónico de un 18%.

En opinión de los expertos, la digitalización les permitiría aprovechar el potencial de la venta por internet, además de incrementar su productividad, lo que, en una economía con un 99% de empresas con menos de 50 empleados, robustecería de manera muy relevante el tejido productivo.

Desarrollar capacidades logísticas punteras

Así mismo, en el ámbito de logística, el trabajo indica que «urge la necesidad de desarrollar capacidades logísticas punteras para adaptarse al auge del comercio electrónico».

En concreto, el informe pide la creación de nodos intermedios que doten de flexibilidad a la red logística, desde puntos de entrega que reduzcan la complejidad del transporte de primera milla en las transacciones C2C, hasta terminales de consolidación de productos devueltos.

De igual modo, también se solicita el diseño de almacenes más versátiles, aptos para distintas categorías de productos, potenciando nuevas soluciones de automatización, como sistemas de paletizado inteligente, soluciones de picking avanzadas, contadores de inventario automáticos, entre otros.

Por otra parte, también se incide en el desarrollo de nuevas soluciones para la logística de última milla, que permitan reducir costes, incrementar la capacidad de transporte y garantizar una rápida accesibilidad al punto de destino, así como en el fomento de alternativas online-to-offline, como el click & collect, taquillas o acuerdos con empresas de paquetería para la recogida en sus establecimientos, más rentables que la entrega a domicilio y la introducción de nuevas soluciones disruptivas de entrega, como drones, coches autónomos o droides repartidores.