El Pleno de las Juntas Generales de Guipúzcoa de este miércoles 14 de diciembre ha acordado, sin ningún voto en contra, aprobar la norma foral por la que se establece un nuevo peaje para los camiones de más de 3,5 toneladas que circulen por las carreteras guipuzcoanas.

El nuevo gravamen, según señala la Federación Nacional de Asociaciones de Transportistas de España (Fenadismer), se aplicará inicialmente en la N-I y en la A-15, a partir de diciembre de 2017, una vez se haya instalado toda la infraestructura de cobro.

La Federación considera que afectará «de forma muy negativa» a la competitividad de las exportaciones españolas a la Unión Europea, ya que a su juicio, vulnera la normativa estatal sobre traspaso de competencias en materia de carreteras, al romper la unidad de mercado con el resto del territorio español.

Además, considera que, por su posición geográfica, esta provincia ya recauda «ingentes cantidades» a través de tributos procedentes del impuesto de hidrocarburos de los más de 7.000 camiones que diariamente circulan por sus vías, lo que supone en torno a 300 millones de euros anuales.

Por ello, el Comité Nacional de Transporte por Carretera, en el que también se integra la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM), ha decidido impugnar judicialmente esta norma, atendiendo a su naturaleza «discriminatoria e injusta«. Asimismo, estudiarán otras medidas de oposición en una reunión plenaria que celebrarán en enero de 2017.