La reapertura de las tiendas y las ventas ‘on-line’ han permitido a El Corte Inglés cerrar el segundo trimestre de su año fiscal, de junio a agosto, con unas ventas de 2.817 millones y un beneficio de 811.

Desde el inicio de la pandemia del Covid-19, el grupo ha intensificado su estrategia ‘on-line‘, con el lanzamiento de una nueva aplicación para afianzar su posicionamiento omnicanal y establecer nuevas sinergias entre el mundo ‘on-line’ y ‘off-line’.

En ella, pueden encontrarse más de 300.000 productos que el cliente puede adquirir y recibir en su hogar en dos horas o bien en la franja horaria que él elija, pudiendo configurar la página de inicio en función de sus gustos y recibir ofertas personalizadas, buscar artículos por fotos o código de barras, y pagar con la tarjeta del grupo.

Desde su lanzamiento a primeros de octubre, se han contabilizado casi 300.000 descargas y unas 100.000 personas cuentan ya con tarifa plana para sus compras en la red.

Esta apuesta le ha permitido mantener e incluso incrementar la cuota de mercado en algunos segmentos concretos, optimizando la propuesta de valor física y digital. De hecho, ha encabezado las ventas en el sector de la alimentación y el hogar durante el confinamiento.

También ha registrado cifras significativas en el e-commerce de moda, electrónica y deportes. Por otro lado, ha intensificado sus capacidades logísticas y de entrega de pedidos en el mismo día, impulsando los servicios Click&Car y Click&Collect.

De este modo, el grupo puede permitirse afrontar con confianza la próxima campaña de Navidad, en la que previsiblemente se concentrarán gran parte de sus ventas del año. De cara al futuro, mantendrá este impulso a la digitalización, dados los buenos resultados alcanzados.