El Corte Inglés vive un profundo proceso de transformación que implica una diversificación de actividades con las que aspira a convertirse en una empresa con vocación omnicanal.

Esta idea implica contar con una fuerte presencia on-line, algo que la cadena afronta gracias a su alianza con Alibaba y a iniciativas propias como la reciente puesta en marcha de una aplicación móvil de compra.

En este marco de diversificación, El Corte Inglés también apuesta por meter cabeza en el negocio de la gestión de las cadenas de suministro de terceras empresas.

Así por lo menos lo indica el folleto de su última emisión de bonos, en el que queda constancia, según informa Cinco Días, de que se encuentra en negociaciones con un centenar de marcas para gestionar la logística de sus canales on-line.

De este modo cobra sentido la estrategia de la cadena para hacerse con un hueco en el comercio electrónico español y de este modo seguir, a nivel nacional, los pasos que están dando a escala global tanto Amazon, como Alibaba, entre otros, y que consisten en controlar la cadena de suministro de los fabricantes para consolidar posiciones en un canal que vive un momento explosivo.

Además, en el caso de El Corte Inglés esta estrategia se complementa con su extraordinaria posición en el mercado español a través de su red de tiendas, en las que, de manera complementaria, tienen presencia diferentes marcas a través del alquiler de espacios, con lo que se cierra el círculo de la omnicanalidad.