Desde comienzos de 2018, El Corte Inglés está embarcado en un profundo proceso de digitalización que parte y tiene como elemento protagonista fundamental la transformación de su cadena de suministro, con el fin de adaptarse con rapidez y eficacia a los retos que propone la omnicanalidad para la gran distribución.

Hoy en día, las nuevas tecnologías de la información han concedido al cliente todo el poder en un cambio que implica un mayor nivel de exigencia para las empresas, tanto en lo que respecta a la calidad de los servicios como en la inmediatez que requieren los consumidores para contar con los productos que desean y a través del canal que consideren oportuno en cada momento.

En este marco, El Corte Inglés lleva a cabo, desde primeros de año, un proceso de transformación, en el que está pasando de un modelo de distribución y abastecimiento centralizado en su almacén de la localidad madrileña de Valdemoro a una Red de Suministro Digital, en la que están integrados almacenes, tiendas, proveedores y empresas de paquetería, con el objetivo de competir de tú a tú con los principales e-tailers y mejorar ese tercer puesto que tiene en el ranking de ventas de comercio electrónico en España.

De la cadena a la red

La compañía busca aprovechar de este modo el extraordinario posicionamiento que tienen sus establecimientos sobre todo el territorio de la península ibérica, con el fin de poder alcanzar, según los datos ofrecidos por Iván Martín, director de Cadena de Suministro de El Corte Inglés esta misma semana en el Congreso Aecoc de Supply Chain, al 90% de la población en un plazo de menos de una hora y al 50% de los habitantes de España y Portugal en menos de 15 minutos.

Para ello, El Corte Inglés tiene previsto convertir su red de casi cien centros comerciales en pequeñas plataformas de fulfillment que gestionarán un stock integrado tanto para su venta física como para el canal on-line de más de 1.500 referencias activas, con el fin de aprovechar los 3.500 puntos de distribución que tiene la cadena en la península como puntos de conveniencia.

El Corte Inglés estará en condiciones de ofrecer servicios de entrega de mercancía tanto con plazos personalizados como en un tiempo de dos horas gracias a la modificación de procesos.

Detrás de todo este proceso, la empresa española de gran distribución ha renovado por completo sus sistemas tecnológicos, con el fin de contar con un control de inventario preciso y rápido, que cambia radicalmente debido al proceso de integración omnicanal que se está llevando a cabo y que implica posicionar el stock en los centros físicos de la red pensando no solo en el cliente que acude a tienda, sino que también en el que utiliza el canal de e-commerce.

El Corte Inglés estará de este modo en condiciones de ofrecer servicios de entrega de mercancía tanto con plazos personalizados como en un tiempo de dos horas gracias a la modificación de procesos entre los que se incluyen la introducción de equipos especializados de picking y nuevos sistemas, nuevas procedimientos de trabajo en la red de suministro, un renovado diseño de los puntos de recogida en tienda y cambios profundos en los servicios de transporte.

De igual modo, la cadena también ha avanzado con fuerza en la introducción de la tecnología de RFID, que ha orientado principalmente a artículos de moda, pese a la complejidad que supone manejar un inventario con tantas referencias vivas, pero con la que ya está haciendo pruebas para llevarla a otros productos.

Así mismo, en breve plazo, El Corte Inglés lanzará una aplicación móvil para mejorar la experiencia de compra y poder gestionar pedidos no solo de la propia cadena, sino también de los proveedores que trabajan con la compañía a través de un marketplace propio.