El comercio electrónico en España ha aumentado en 2020 en una cifras que estaban previstas para varios años, a consecuencia de la pandemia del Covid-19. Entre noviembre y diciembre, con el Black Friday, el Cyber Monday o la campaña navideña, se enviarán unos 10 millones de paquetes, con un crecimiento del 30% del e-commerce respecto a años anteriores. 

Este rápido crecimiento ha supuesto un reto para el sector inmologístico, según explican desde Montepino, pues debe resolver la escasez de plataformas de última milla, que cuentan con un tamaño menor y están situadas cerca de los núcleos urbanos.

En su caso, están trabajando en cinco proyectos en Cataluña con estas características. Se trata de instalaciones modernas, construidas a medida y que requieren certificaciones muy diferentes a las que existían hasta el momento. 

No obstante, para afrontar el crecimiento del comercio electrónico, es importante contar también con plataformas XXL en el porfolio, pues se prevé que las cifras sigan aumentando en los próximos años.

El pronóstico hasta 2022-2023 es de un aumento de en torno al 10%, cuando hasta el momento suponía un 5% o 7%, pues con la pandemia han llegado al canal ‘on-line’ muchos clientes nuevos. 

En este sentido, el sector inmologístico se enfrenta también al déficit de suelo, principalmente en ejes estratégicos como Madrid y Barcelona, y a la modificación de las plataformas, que deberán ser cada vez más sostenibles, con ahorros energéticos de hasta el 70% y certificaciones como el sello Leed. 

Por otro lado, las nuevas plataformas no ocupan más del 50% de la parcela, como se hacía en las naves antiguas, porque ahora son necesarias zonas grandes de aparcamientos, espacios de seguridad y zonas de esparcimiento.

En cuanto a las empresas, será necesario configurar redes de distribución eficientes e incrementar los puntos de recogida, fomentar la logística inversa y apostar por la automatización.