IAG Cargo aumenta su capacidad en las rutas con Sudafrica

Dada la creciente demanda de pequeñas entregas, los almacenes tendrán que transformarse en instalaciones dinámicas que utilicen el Internet de las Cosas.

La industria aérea mundial sufrirá una transformación de cara a 2020 con la llegada de almacenes más inteligentes que permitan obtener más beneficios de la explosión del e-commerce y nuevas alianzas que les ayuden a gestionar mejor su creciente capacidad, según señala un informe de Unisys Corporation.

Muchas de las tecnologías que se incorporarán ya se utilizan en otros sectores, pero ahora los operadores de carga se verán forzados a innovar para ser más eficientes, ágiles y proactivos en un ambiente cada vez más competitivo.

En un máximo de cinco años, dada la creciente demanda de pequeñas entregas, los almacenes tendrán que transformarse en instalaciones dinámicas que utilicen el Internet de las Cosas y sistemas de voz basados en la Inteligencia Artificial, similares a Siri o Cortana, para procesar más envíos y generar un alto retorno de la inversión.

En los próximos tres años, muchos operadores invertirán en tecnología de voz, mientras que los dispositivos ‘wearable’, como relojes o gafas inteligentes serán cada vez más comunes.

El uso de drones y las nuevas alianzas de las aerolíneas

Además, comenzarán a utilizarse más drones en los almacenes para realizar los inventarios, reemplazando los largos procesos manuales. Estos dispositivos podrán localizar artículos perdidos o fuera de lugar, y utilizarán sensores para captar información, como la temperatura de los productos alimenticios y farmacéuticos.

Todo esto podría ser posible en los próximos 12 meses, si bien la utilización de dispositivos aéreos no tripulados para las entregas a domicilio aún se verá limitada por las restricciones del espacio aéreo, las leyes y la regulación sobre la protección de la intimidad.

Por otro lado, al aumentar la capacidad de carga por encima de la demanda, las aerolíneas tendrán que aprender a gestionar esta capacidad extra y optimizar sus ingresos a largo plazo mediante la asociación con empresas que generen grandes flujos de envíos, como distribuidores mundiales o grandes retailers on-line.

Así, proporcionarán a sus socios acceso en tiempo real a la capacidad disponible y analíticas predictivas para determinar cuáles son las mejores rutas según la velocidad, confianza y coste. Estos requerimientos en cuanto a la visibilidad se extenderán a la última milla, contribuyendo al desarrollo de apps móviles para permitir que el cliente final pueda controlar si su envío está cerca.