El Parlamento Europeo ha aprobado esta semana el fin de las restricciones en las compras on-line por áreas geográficas o ‘geobloqueo’, que entrará en vigor a finales de año.

La nueva norma impone, además, una serie de nuevas obligaciones a las empresas que venden a través de internet en Europa, según afirma Adigital, especialmente para la venta on-line de bienes tangibles, de servicios no protegidos por derechos de autor y de servicios facilitados en las instalaciones del proveedor o en una localización en la que opera, como entradas para espectáculos u hoteles.

Para el caso de bienes tangibles, el Reglamento permite a cualquier consumidor europeo adquirir un producto en cualquier tienda online europea en igualdad de condiciones sin ser bloqueado o redireccionado a otra web injustificadamente, pero deberá recoger el bien por sus propios medios.

El Reglamento establece, además, que no se podrá discriminar en cuanto al uso de medios de pago por la localización de la cuenta origen del pago, el lugar de establecimiento del proveedor del medio de pago o el lugar de emisión del medio de pago.

Esto será así, siempre que los pagos se efectúen mediante transacciones electrónicas por transferencia, adeudo domiciliado o con tarjeta de crédito/débito, cuando el comercio pueda solicitar al consumidor que se autentique en dos pasos o cuando l os pagos sean en una moneda que el comercio acepte.

Esta norma, que forma parte de la iniciativa conocida como Mercado Único Digital, pretende facilitar a los consumidores europeos el acceso a una gama más amplia de productos y servicios en una internet sin limitaciones geográficas, ya que la Unión Europea plantea un mercado único.