El Foro de Transporte Internacional, ITF, ha publicado un informe sobre el futuro del transporte marítimo, que recoge las conclusiones del encuentro de expertos, consultores y miembros de organizaciones internacionales, organizado en abril de 2019 en París, al que también asistieron representantes del sector marítimo, portuario y gubernamental.

Los debates, que han permitido evaluar los posibles escenarios en cuanto a los flujos del transporte marítimo, giraron en torno a la demanda, el impacto de las regulaciones medioambientales en los costes del transporte, las estrategias de negocio, la iniciativa ‘Belt and Road‘ y la navegación por el Ártico.

El transporte marítimo mundial se encuentra actualmente en una encrucijada. El crecimiento de la demanda ya no se puede dar por sentado y la estrategia comercial dominante ha alcanzado su límite, mientras el sector sigue tratando de encontrar soluciones para la descarbonización. 

Período de transición

La transición de los combustibles fósiles a los alternativos y la regionalización del comercio tendrá una influencia significativa en el desarrollo futuro del sector. Al mismo tiempo, los costes aumentarán como resultado de los esfuerzos para reducir las emisiones, pero el incremento será relativamente pequeño respecto al valor de la mercancía transportada.

En este sentido, aunque las políticas sostenibles o el impacto del cambio climático aumentarán los costes, tendrán una influencia menor en los costes globales que los cambios en cuanto a la competencia y la organización de la industria marítima.

Tal y como se explicó en el encuentro, el aumento del precio del carbón ayudaría a generar una mayor demanda de combustibles limpios y fuentes de energía renovables. Los ingresos extra obtenidos de aplicarse una política de este tipo podrían destinarse a compensar a los países más afectados a nivel comercial por la descarbonización, y al aumento de la capacidad y asistencia técnica para el desarrollo de nuevos combustibles.

Consolidación del mercado

Por su parte, el aumento del tamaño de los buques y la consolidación de la industria han modificado los patrones del transporte marítimo al reducirse la cantidad de escalas en puertos secundarios.

Además, ITF recomienda tomar medidas cuando las navieras que han recibido ayudas estatales compitan con otros actores de la cadena que no lo han hecho en la prestación de servicios logísticos, como termina listas o transitarios.

Otro punto a tener en cuenta son los indicadores para medir el rendimiento de los operadores en relación a las expectativas de los clientes. Mejores indicadores mejorarían el diálogo entre cargadores y navieras, aumentando la eficiencia en el transporte de mercancías. Del mismo modo, es importante fomentar el uso de estándares abiertos en la industria y de sistemas interoperables para facilitar las operaciones logísticas.

Iniciativa ‘Belt and Road’

En lo que se refiere a la iniciativa ‘Belt and Road‘ para el proyecto de la nueva Ruta de la Seda, tendrá un impacto significativo en los flujos de comercio marítimo si se implementa completamente, pues las inversiones en este campo tendrán un mayor potencial que las realizadas en el ámbito terrestre, centradas principalmente en los enlaces ferroviarios. 

De hecho, la inversión en los puertos chinos podría ayudar a reducir los costes del comercio marítimo, aumentando así las importaciones y exportaciones. Por tanto, son factores a tener muy en cuenta a la hora de realizar una planificación y redefinición del sector.