Composición con dos locomotoras de la SNCF Fret

Los sindicatos de SNCF han planteado 36 jornadas de huelga hasta finales de junio.

El Gobierno francés pretende reformar los ferrocarriles públicos galos, la SNCF, de manera integral con la intención de potenciar el transporte ferroviario y mejorar los costes de esta empresa pública en un período que va desde 2023 a 2033.

Pese a que el Ejecutivo ha afirmado que este proceso no constituye una privatización del operador ferroviario, los cuatro sindicatos con representación en la SNCF han planteado un fuerte calendario de movilizaciones, con hasta 36 jornadas de huelga desde el 3 de abril y hasta finales del próximo mes de junio, para preservar el carácter público de la empresa de transporte ferroviario.

El operador ferroviario estima que estas movilizaciones tendrán un gran seguimiento que, como apunta la prensa francesa, podría alcanzar el 48% de los trabajadores de la empresa, cifra que en el caso de los maquinistas podría subir hasta el 77%, y con afectaciones posibles también sobre el tráfico de mercancías de la empresa pública francesa.

El Gobierno galo tiene previsto abrir a la competencia los servicios de alta velocidad en primera instancia para, posteriormente, pasar a otros servicios ferroviarios convencionales como los regionales, donde, según algunos expertos, podría existir más competencia privada dado que hay menos barreras de entrada que en el caso de la alta velocidad.

Esta semana hay huelgas previstas los días 3,4 y 8 de abril, durante lo que solo circularán uno de cada cinco trenes convencionales y uno de cada ocho trenes de alta velocidad de los que tenían prevista su circulación, así como graves afectaciones en los tráficos internacionales que unen Francia con Italia, Alemania y España.