La carta abierta remitida por el Comité Nacional en la que advertía de la posibilidad de adoptar «medidas excepcionales, sin descartar ninguna» ante la situación que vive el transporte hizo reaccionar al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana.

Al día siguiente, la secretaria de Estado Isabel Pardo de Vera y la secretaria general de Transportes y Movilidad, María José Rallo, se reunían de urgencia con el presidente del Comité Nacional, Carmelo González, y con el secretario del órgano consultivo, tal y como reconoció la propia Pardo de Vera en su comparecencia ante la Comisón de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana del Congreso de los Diputados del miércoles, 27 de octubre.

A su vez, el presidente del Comité ha trasladado el contenido de la reunión con los altos cargos de Transportes a todos los integrantes de la institución este jueves, 28 de octubre.

La sensación general es que el encuentro no ha servido para aportar ninguna novedad, más allá de la reiteración en que no se implantará el pago por uso a los transportistas profesionales sin el consenso del sector o del anuncio de que se está analizando la regulación que ha hecho Portugal de la carga y descarga.

Las posiciones siguen como estaban anteriormente y en el sector, decepcionado una vez más, existe la percepción de que se le oculta información y de que no se avanza en ninguno de los puntos comprometidos por el anterior secretario de Estado, Pedro Saura.

De igual modo, también pesa que la ministra aún no haya encontrado un hueco para tener un encuentro con los representantes empresariales de un sector esencial para la economía española.

Así las cosas, se ha convocado un pleno extraordinario del Comité Nacional para primeros de noviembre en el que se analizará con detenimiento la situación.

Hay ánimo de llamar la atención de las autoridades, pero ni la situación, ni el momento, a las puertas de las Navidades, son los mejores. Sin embargo, a la vez, la situación de muchas empresas es de un ahogo progresivo, especialmente por los incrementos en los precios del gasóleo, uno de los principales costes empresariales para los transportistas.