La N-1 a su paso por la provincia de Guipúzcoa.

La Diputación de Guipúzcoa, gobernada por Bildu, justifica al decisión de imponer peaje en las autovías de su territorio con el objetivo de salvar la mala situación económica de la operadora pública Bidegi, responsable de las autopistas A8 y AP1 y sobre la que recaería la explotación de los nuevos peajes.

A pesar de esta justificación, organizaciones como CETM o Astic se declaran claramente en contra de cualquier medida de tarificación o de pago por uso de las autovías, máxime cuando desde el propio ministerio de Fomento se ha ratificado su intención de no apoyar por ahora la euroviñeta europea dado la maltrecha situación del sector transporte.  “El transporte por carretera mueve el 85% de las mercancías del país; somos periféricos y ese coste nos restaría competitividad. No estamos en condiciones de soportar mayor presión fiscal”, argumentan reiteradamente desde CETM.

El sistema que promociona la Diputación de Guipúzcoa, bautizado como Arkupe, empezaría a operar en octubre de 2014 en la N-1, A-15, N-121-A y GI-632, y se basa en el sistema electrónico de cobro a través de pórticos que reconocen los TAG y VIA-T, similar al sistema que ya se utiliza en Portugal y que ha causado tantos inconveniente.

Estos pórticos clasificarían el tráfico entre ligeros y pesados, e incluso entre guipuzcoanos, vehículos del resto de Euskadi y de cualquier otro lugar. La intención es que todos los camiones paguen, dejar exentos a los vehículos ligeros de la provincia, implantar un peaje blando para el resto de vascos y navarros que viajen en coche, e imponer una tarifa general para los demás europeos.

Larraitz Ugarte, diputada de Movilidad e Infraestructuras de la Diputación de Guipúzcoa, ha reconocido que con este sistema se busca que “los usuarios habituales no salgan muy perjudicados”. Así, el proyecto tiene prevista una recaudación mínima anual de 38 millones en la N-1, A-15, N-121-A y GI-632. El pago máximo mensual de los vehículos ligeros habituales sería de 25 euros.

Las vías seleccionadas tendrán un total de 14 pórticos, siete en la N-1, tres en la GI-632, la misma cantidad en la A-15 y uno en la N-121-A. Todas ellas son gestionadas por la Diputación Foral de Guipúzcoa y su explotación y conservación también son de su competencia.

Arterías básicas para el transporte de mercancías

Se trata de arterias básicas para el transporte de carga, que dan servicios a algunas de las áreas más industrializadas de España y constituyen uno de los pasos de las mercancías hacia Francia. “Una provincia no debería aprovecharse de su posición estratégica unilateralmente”, valoran desde la asociación del transporte internacional por carretera Astic.

La Diputación de Guipúzcoa ya ha trasladado las líneas generales del sistema Arkupe al Gobierno de Navarra y su intención es presentarlo también a la Diputación de Álava y Vizcaya. Pero mientras la primera ya ha manifestado su rechazo a imponer algún tipo de tarificación en sus autovías, por ahora la vizcaína no ha manifestado su opinión al respecto.