La industria de cruceros, comprometida con la descarbonización de los cruceros en Europa para 2050, tiene un papel decisivo como facilitador de los objetivos del Pacto Verde Europeo y los Planes de Recuperación de la Unión Europea.

Así lo entienden desde la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros, CLIA, que se ha pronunciado sobre el impacto del paquete legislativo ‘Fit for 55’, prestando especial atención a la influencia que puede tener en las regiones costeras europeas remotas e islas que dependen en gran medida del transporte de pasajeros.

Desde su punto de vista, para que el sector marítimo pueda recuperarse del impacto económico negativo de la crisis sanitaria del Covid-19, es esencial aplicar un enfoque gradual y un cronograma de implementación.

Así, se compromete a contribuir en la discusión de políticas y a poner a disposición su experiencia y conocimientos, asociándose con todos los actores en las instituciones de la Unión Europea y los Estados Miembros para acelerar el desarrollo de combustibles marinos alternativos.

En este sentido, desde CLIA consideran que la fijación de precios de emisiones de carbono no resolverá por sí sola el desafío central subyacente, que es la inexistencia de combustibles marinos descarbonizados.

Por ello, entienden que será necesaria una mayor atención política y reglamentaria para conseguir que estas opciones estén disponibles para el abastecimiento de combustible en los puertos europeos.

Además, desde la Asociación remarcan que los astilleros europeos son muy competitivos a nivel global, lo que permitirá generar crecimiento ecológico y fomentar la creación de empleo dentro del sector marítimo.

En el caso de España, el sector de los cruceros genera más de 50.000 puestos de trabajo, por lo que el país tiene una labor decisiva en los objetivos climáticos en este área. Esto exige un papel activo de todas las empresas, incluida la extensa cadena de valor y el ecosistema de cruceros español.