automóviles puerto Santander

Los puertos de Santander, Sagunto y Pasajes son los más valorados por los fabricantes.

En 2017, el sector de la automoción ha transportado cerca de 3,3 millones de vehículos nuevos a través de los puertos españoles, lo que refleja un incremento del 1,2% debido principalmente al crecimiento de las matriculaciones de turismos y todoterrenos, con más de 1,2 millones de unidades a lo largo del año.

Estos datos, que pueden encontrarse en la XI Edición del informe de ‘Valoración de la Logística Marítimo-Portuaria’ que elabora la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones, Anfac, muestran que la cuota de vehículos transportados a través de los distintos medios de transporte ha crecido un 0,6% hasta los 5,44 millones de unidades.

El transporte marítimo continúa siendo el medio más utilizado por los fabricantes de automóviles con casi un 46% de cuota en 2017. Los puertos de Barcelona, Málaga, Pasajes, Sagunto, Santander, Tarragona, Valencia y Vigo han recibido un tráfico por encima de los 2,9 millones de vehículos, algo más del 90% del total.

La valoración global se ha reducido por el fuerte impacto de la huelga de estibadores, si bien los de Santander, Sagunto y Pasajes son los más valorados, con una puntuación de 4,2 sobre 5. Algunos de los recintos analizados han registrado sensibles modificaciones a la baja como consecuencia de la saturación.

En general, se ha valorado positivamente la accesibilidad por carretera y la manipulación de los vehículos que se lleva a cabo en las terminales, así como la proactividad en la búsqueda de soluciones para mejorar en servicio. Por contra, se ha señalado la necesidad de mejora en la manipulación durante la carga y descarga.

Los puertos que han obtenido una calificación satisfactoria movilizan el 62,3% de los vehículos, encontrándose en este grupo también los de Sagunto y Málaga, pese a que no cuentan con acceso ferroviario.

Como principales puntos de mejora, el informe apunta a servicios más flexibles, costes más competitivos y más formación del personal, con la consiguiente adaptación a los vehículos alternativos, y una mayor conectividad con los corredores ferroviarios de la automoción.