La Asociación Internacional de Transporte Aéreo, IATA, y la Federación Internacional de Trabajadores de Transporte, ITF, han publicado un comunicado conjunto en el que llaman a la intervención urgente de los gobiernos para prevenir una catástrofe en el sector de la aviación.

Según sus cálculos, unos 4,8 millones de puestos de trabajo están en peligro como resultado de la caída de la demanda en más de un 75%. El impacto que han tenido durante la pandemia los cierres de fronteras y las cuarentenas han afectado seriamente a la aviación, cuyas infraestructuras y aviones se han mantenido inactivas en muchos casos.

Las aerolíneas han reducido sus costes al máximo, pero solamente podrían resistir 8,5 meses en las condiciones actuales. Ya se han perdido decenas de miles de puestos de trabajo y a menos que los gobiernos proporcionen algún tipo de ayuda, es probable que se conviertan en cientos de miles.

Desde IATA e ITF, reclaman un apoyo financiero continuo para el sector y la reapertura segura de fronteras sin necesidad de establecer cuarentenas, con la implementación de un sistema global armonizado para la realización de tests antes de la salida de los aviones.

En este sentido, creen que es responsabilidad de cada país contribuir al mantenimiento de la industria aérea, que permite conectar diferentes territorios y transportar productos esenciales.

La mayor crisis del sector

La industria de la aviación global está viviendo una crisis muy prolongada y para finales de año, podría vivirse la mayor crisis en el empleo del sector jamás vista en la historia. La única manera de evitarlo es poner en marcha una estrategia coordinada con medidas de alivio, recuperación y reforma del sector.

Los gobiernos deben actuar cuanto antes y no solamente ofrecer apoyo financiero para la protección del empleo, sino establecer acuerdos con los sindicatos y trabajadores para garantizar una recuperación a largo plazo de la industria.

Se trata de trabajadores muy preparados que han sido y seguirán siendo vitales para la respuesta de los países ante el Covid-19. Por tanto, si no se actúa a tiempo, no solamente sufrirá el sector aéreo, sino toda la sociedad.

En este sentido, reclaman el desarrollo de una hoja de ruta para la recuperación a largo plazo, que incluya inversiones para el reciclaje y formación de los empleados, y las tecnologías sostenibles, especialmente en cuanto a los combustibles aéreos.