Durante los primeros 15 días de huelga de la estiba, el puerto de Bilbao ha perdido 16 escalas de buques, lo que supone un descenso del 18% con respecto a los datos de la quincena anterior.

Entre el 9 y el 22 de octubre, se ha manipulado un 46% menos de mercancía general y un 48% menos de contenedores con respecto al movimiento registrado durante los 15 días anteriores. Por su parte, la carga y descarga de camiones ha caído un 80% de media, aunque en algunas jornadas la reducción ha sido del 100%.

Las consecuencias para la economía y el empleo en el País Vasco y en el resto del ‘hinterland’ son muy graves, pues según explican desde Bilboestiba, más del 90% de las operaciones de suministro a la industria no han podido ser atendidas por los piquetes.

El «secuestro de estas mercancías» está poniendo en riesgo la actividad de las empresas, cuyos sistemas de producción se basan en niveles residuales de almacenaje compensado con el aprovisionamiento continuo y eficiente por parte de su cadena logística, que ahora se ha visto rota.

Por ello, las empresas estibadoras han querido denunciar la actuación de los piquetes informativos, que coaccionan «gravemente» a otros trabajadores. De hecho, «estas amenazas son de tal calibre que han supuesto que muchos de ellos ha decidido no acudir a su puesto de trabajo por temer por su integridad física«.

Asimismo, quieren mostrar ante las instituciones y la opinión pública «la impotencia e indefensión» que les produce el incumplimiento de los servicios mínimos decretados por la Delegación del Gobierno en el País Vasco.