Con un crecimiento interanual del 32,8%, España es actualmente el cuarto país de la Unión Europea en el ranking de ventas ‘on-line’, solamente superado por Reino Unido, Alemania y Francia. El 71% del total de los usuarios de la red, que asciende a 19 millones, compra o ha comprado por Internet en el último año.

Los sectores con un mayor volumen de ventas son los de ocio y cultura, turismo y tecnología, aunque todavía hay otros en los que tiene el peso es prácticamente residual, como el sector de la alimentación, donde no supera el 2% del total de ventas.

Así se ha puesto de manifiesto durante un evento sobre ‘Los desafíos del e-commerce del futuro‘ organizado por Eurovendex, del Grupo Adecco, en el que se han analizado las principales tendencias digitales a las que se enfrentará el sector en los próximos años.

Uno de los casos analizados ha sido el de Amazon, que ha crecido un 3,5% en solamente tres años, en gran parte por su estrategia ‘off-line’, pues cuenta con numerosos almacenes y centros logísticos para el almacenamiento de todo tipo de productos.

Mientras que los modelos de negocio tradicionales crecen a un ritmo paulatino, las empresas tecnológicas lo hacen de manera exponencial. Por ello, el retail tradicional debe adaptarse a la situación y combinar sus establecimientos físicos con los canales, estrategias y plataformas dirigidos a la compra ‘on-line‘.

Combinación del canal ‘on-line’ y ‘off-line

La era del comercio electrónico puro terminará en los próximos 10 o 20 años, según vaticina El Corte Inglés, por lo que es necesario trabajar en una combinación de la compra ‘on-line’ y tradicional para crear una experiencia única para los clientes, aprovechando las ventajas de ambas opciones.

De cara al futuro, será importante avanzar en la estandarización de las nuevas tecnologías para lograr una simplificación de los procesos y posibilitar la escalabilidad de los e-commerce. Además, serán habituales fórmulas como el ‘voice-commerce‘, la realidad aumentada o el ‘social commerce‘, que utiliza las redes sociales para la venta.

El objetivo es estar cada vez más cerca de los consumidores para mejorar el posicionamiento de las marcas y conseguir datos que ayuden a detectar lo que quiere el cliente. El futuro del comercio electrónico está en obtener la mayor cantidad de información posible de los internautas para ser capaces de aportar un valor añadido a la venta.