El Congreso de los Diputados ha aprobado definitivamente este pasado jueves, la que es la primera Ley de Cambio Climático y Transición Energética del país, que establece los objetivos para alcanzar la plena descarbonización de la economía antes de 2050.

En el ámbito del transporte y de la movilidad sostenible, la norma plantea un marco de descarbonización progresiva que posibilite un parque de turismos y vehículos comerciales ligeros en 2050 sin emisiones directas de CO2.

Favorecer al ferrocarril

El Gobierno destinará 6.243 millones de euros al transporte ferroviario durante los próximos años, con el fin de duplicar el tráfico en Alta Velocidad hasta 2030, apoyándose en la liberalización que acaba de echar a andar.

Sólo el Corredor Mediterráneo y el Corredor Atlántico recibirán una inversión cercana a los 3.000 millones, en una estrategia que persigue reducir la dependencia  del transporte por carretera, «responsable del 93% de las emisiones de gases invernadero».

Según el plan remitido a Europa, el Ejecutivo está dispuesto a forzar el trasvase modal de la carretera al ferrocarril, para «reducir la dependencia que tiene España del petróleo importado y a reducir las emisiones de efecto invernadero».

Para ello, de acuerdo con la normativa europea, se adoptarán medidas para que no más tarde del año 2040 sean vehículos con emisiones de cero gramos de CO2 por kilómetro. A tal efecto, previa consulta con el sector, se pondrán en marcha medidas que faciliten la implantación de estos vehículos, incluyendo apoyo a la I+D+i.

Por otra parte, para activar la descarbonización de la movilidad por carretera, la ley potenciará el desarrollo de las infraestructuras de recarga eléctrica en todo el territorio nacional.

En este sentido, se programa la instalación progresiva de puntos de recarga eléctrica en las estaciones de servicio con mayor volumen de venta, que representan en la actualidad el 10% de la red y, de igual manera, el Gobierno habilitará un Punto de Acceso Nacional de información sobre puntos de recarga en tiempo real.

En cuanto al transporte aéreo, el proyecto habilita al Gobierno a establecer objetivos anuales de suministro de biocarburantes, con especial énfasis en los biocarburantes avanzados y otros combustibles renovables de origen no biológico.

Mientras que en el transporte marítimo, se adoptarán medidas hacia las cero emisiones directas en los puertos de competencia del Estado para 2050. Para ello, se promoverán medidas de impulso al transporte ferroviario con origen y destino en puertos, el desarrollo de autopistas del mar y el estímulo al uso de energías alternativas en el transporte marítimo, entre otras.

Neutralidad climática en 2050

Además, el texto legal fija una serie de objetivos, entre los que se encuentran que España deberá alcanzar la neutralidad climática no más tarde de 2050 y que antes de mitad de siglo, el sistema eléctrico de España tiene que ser 100% renovable.

De igual modo, en 2030, las emisiones del conjunto de la economía española deberán reducirse en al menos un 20% respecto al año 1990 y al finalizar la próxima década, como mínimo 35% del consumo final de la energía deberá ser de origen renovable.

Por otra parte, en el caso del sistema eléctrico, la presencia renovable en 2030 deberá ser de al menos un 70%, mientras que las medidas de eficiencia energética tendrán que reducir el consumo de energía primaria en, al menos, un 35%.