Con el beneplácito de la Comisión Europea, la Asociación Ferrmed ha iniciado el desarrollo de un estudio sobre el tráfico y la optimización del reparto modal en los principales corredores de la red central europea. Para ello, se han creado varios grupos multisectoriales que tendrán en cuenta aspectos como el impacto en el medio ambiente del transporte de mercancías, que actualmente representa el 30% del total de las emisiones del sector.

Además, es importante destacar la contribución del transporte de mercancías por carretera a la congestión, los accidentes y la polución, pues el ferrocarril tiene un consumo energético seis veces menor, así como seis veces menos costes externos que la carretera. Se calcula que para 2030, el transporte terrestre crecerá un 30% en Europa, con lo que la transferencia modal se hace aún más importante.

Teniendo en cuenta de que no ha habido ningún aumento en la participación del ferrocarril en el tráfico terrestre de mercancías en Europa en los últimos 15 años y que la Red Central Transeuropea es demasiado extensa, el cambio requiere concentrar las inversiones en la parte de la red con mayor movimiento.

Además de las ventajas de su menor coste, el ferrocarril conllevaría un ahorro de más de 40 millones de toneladas de emisiones anuales y el descenso del número de camiones en las autopistas. El nuevo estudio de Ferrmed facilitará el establecimiento de prioridades en función de cada Estado Miembro y será una herramienta fundamental para la revisión del reglamento TEN-T en el año 2021.

Optimizar el reparto modal

Asimismo, el estudio concretará los tráficos por modo de transporte y sección en los nueve corredores prioritarios, estableciendo las medidas a tomar para optimizar el reparto modal en las zonas más congestionadas, y las actuaciones necesarias en la red ferroviaria para que en 2030 el 30% del transporte de mercancías terrestre en distancias superiores a 300 Km se realice en ferrocarril o barcazas.

En esta línea, se analizarán las terminales intermodales estratégicas, las líneas principales de unión, las líneas de ‘back-up‘ y las de alimentación principales. Para cada sección se identificarán el número de trenes de mercancías y de pasajeros, la longitud máxima admisible de los trenes de mercancías, los gálibos de carga permitidos, los cuellos de botella y el estado de implantación del sistema ERTMS.