En el marco de la Conferencia Internacional que cada año organiza Ferrmed, se han presentado los resultados provisionales de la primera fase del estudio sobre la optimización del cambio modal en la Unión Europea y el impacto del Plan de Recuperación del Covid-19.

Esto pone de manifiesto las incongruencias existentes entre las inversiones que se hacen y las que se deberían hacer, tanto a nivel comunitario como en los Estados Miembros.

Desde hace 16 años, la cuota ferroviaria de la UE está estancada en el 18% y es imposible que en 10 años se pueda llegar al 30%. La situación es más dramática aún en zonas como España, con una cuota del 4%.

El problema, dicen desde Ferrmed, es que se está invirtiendo de la manera equivocada. Por ello, el estudio determinará dónde es preciso invertir para lograr los objetivos socioeconómicos y medioambientales previstos.

En el caso de España, es preciso invertir en el Corredor Mediterráneo, en el Corredor del Ebro y en la parte norte del Corredor Atlántico, así como en algunas secciones de la parte sur.

En la primera fase, se identificará dónde está el tráfico más importante a nivel europeo y en cada país, y también de cada uno de los nuevos corredores principales, para definir la red principal, que concentra el 65% del volumen de transporte terrestre.

En la segunda, que finalizará en 2021, se especificarán las acciones a llevar a cabo en la red ferroviaria para resolver los cuellos de botella, incorporar trenes más largos y eficientes, y lograr que en 2030, el 30% del tráfico de mercancías terrestre en la red principal se realice por ferrocarril.

Para dar soporte a los objetivos de este estudio, Ferrmed ha lanzado la plataforma EULER/R+D+4i, que también se extenderá a lo largo de Eurasia.