Los puertos de la cornisa cantábrica son los más expuestos a las consecuencias que pudiera tener un ‘Brexit’ duro, tal y como parece cada día más posible.

En este sentido, y como ya ha avanzado la presidenta de Puertos del Estado, Ornella Chacón, en el Congreso de los Diputados, el ente público trabaja conjuntamente con el Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales de la Agencia Tributaria para tomar medidas de refuerzo de las instalaciones y el personal de servicio en los puertos con conexiones con el archipiélago británico y, de manera específica, los enclaves de Bilbao, Pasajes, Avilés, Gijón, La Coruña y Santander.

Así mismo, el propio ministro de Fomento, José Luis Ábalos, ha avanzado también ante la Comisión de Fomento del Congreso de los Diputados este pasado jueves, que si finalmente se produjera una salida del Reino Unido de la Unión Europea sin acuerdo definitivo implicaría, a priori, un aumento de los controles de las mercancías en los recintos portuarios, especialmente en los puertos de Santander, Pasajes y Bilbao.

De igual modo, Ábalos también ha anunciado que su Departamento tiene previsto invertir 2,5 millones de euros para reforzar el funcionamiento de los Puestos de Inspección Fronteriza en los puertos de Santander y El Ferrol, con el fin de adecuarlos para que puedan tramitar todas las mercancías en el tráfico bilateral con el archipiélago británico.

El tráfico marítimo bilateral entre España y Gran Bretaña mueve 13,5 millones de toneladas al año, lo que supone un 2,5% del tráfico total de mercancías del sistema portuario de interés general.