Tres semanas después de la entrada en vigor de la polémica Ley Macron, Francia ha publicado una nueva versión del modelo obligatorio del certificado de desplazamiento que deben llevar consigo los transportistas extranjeros, una de las condiciones que establece la nueva norma para el pago del salario mínimo en los servicios de cabotaje y transporte internacional.

Para Fenadismer, este último cambio pone de manifiesto la “ceremonia de la improvisación” en que se ha convertido la estrategia francesa en lo que respecta al salario mínimo, «con la consecuente confusión para las empresas transportistas afectadas», critican desde la Federación.

Tal y como recuerdan los transportistas, la nueva regulación obliga a llevar a bordo de los vehículos de transporte la documentación obligatoria acreditativa de que el conductor asalariado percibe, al menos, el salario mínimo establecido en el país galo, lo que debe justificarse mediante el certificado de desplazamiento. En este figuran los datos de la empresa transportista, del conductor y su retribución salarial, así como una copia del contrato de trabajo.

Si en su día la administración francesa publicó con apenas 48 horas de antelación el modelo del certificado, lo que conllevó que se pospusieran las posibles sanciones hasta el 22 de julio, el gobierno galo ha publicado un nuevo modelo del certificado «un día antes» de dicha fecha límite y «sin publicidad alguna», aseguran los transportistas.

Este nuevo modelo modifica aspectos relativos a los gastos del trabajador y al salario que debe ser tenido en cuenta para los desplazamientos en Francia. No obstante, desde Fenadismer entienden que los certificados de desplazamiento expedidos con arreglo al modelo anterior continúan siendo válidos, al menos, durante su periodo de validez de seis meses para el que fueron expedidos.

No se comprobará el salario mínimo de momento

Por otro lado, según indican desde la Federación, la Gendarmería francesa ha dado instrucciones a los agentes de control en carretera para que, a partir de esta última semana de julio, se limiten a comprobar que la empresa transportista ha designado a la figura del representante legal en Francia, no llevándose a cabo inicialmente controles en lo relativo a la comprobación del salario del conductor.

En este contexto, la Comisión Europea continúa llevando a cabo el examen de la compatibilidad de la normativa francesa con la legislación europea, habiendo confirmado a la Federación que, a partir del próximo mes de septiembre, se iniciarán los trabajos legislativos sobre desplazamiento de los trabajadores.

El objetivo del organismo europeo es lograr “el refuerzo de las normas sociales aplicables al transporte por carretera que permita encontrar una solución adecuada para el conjunto de la UE, que ofrezca un equilibrio entre los derechos de protección social de los trabajadores y la libre prestación de servicios”, indican desde Fenadismer.