automóviles puerto Santander

Un ‘Brexit’ sin acuerdo sería catastrófico para el sector automovilístico.

La salida del Reino Unido de la Unión Europea tendrá un impacto fuerte, aunque aún desconocido, sobre la industria europea de automoción, los proveedores de piezas y componentes y un sector logístico fuertemente especializado y adaptado a tiempos de entrega muy ajustados.

En este sentido, es previsible, según ECG, que «los controles aduaneros y la congestión en los recintos portuarios afecte indudablemente a los sistemas de producción ‘just in time’, que son vitales para la industria automovilística europea», a pesar de que los avances en digitalización permitirán reducir estos tiempos al mínimo.

En este sentido, la falta de definición que se está viviendo, con el bloqueo parlamentario que se vive en Gran Bretaña provoca una gran incertidumbre sobre un proceso que, además, tampoco se había producido anteriormente hasta ahora y para el que lo más importante es encontrar un marco legal estable que permita garantizar la libre competencia y las inversiones futuras, ya que un ‘Brexit’ sin acuerdo sería potencialmente catastrófico.

La industria automovilística europea y las plantas de producción ubicadas en el archipiélago británico están íntimamente relacionadas, ya que la mitad de la exportación de vehículos producidos en Gran Bretaña se dirigen a mercados europeos, mientras que, al mismo tiempo, las importaciones que realiza este país procedentes de la Unión European suponen el 85% de sus importaciones de automóviles.