Nuevos límites de la OMI a las emisiones de azufre en el transporte maritimo

Los portacontenedores tendrían que reducir la potencia de su motor principal en un 66%.

Aunque Grecia y la mayoría de los propietarios de buques del país se habían mostrado partidarios de la propuesta francesa para reducir la velocidad máxima de los buques y poder disminuir así el nivel de emisiones contaminantes, ahora se han posicionado a favor del establecimiento de límites a la potencia de los mismos, igual que Japón y Bimco.

Sin embargo, los estrictos límites que plantea Grecia para ciertos tipos de buques, como los portacontenedores, que deberían reducir la potencia de sus motores en dos tercios, equivalen a imponer la navegación lenta.

La propuesta que han presentado, respaldada por la de la Cámara Internacional de Transporte Marítimo, ICS, complementaría los Planes de Gestión de Eficiencia de los Buques, pues cada embarcación de un sector en particular tendría unas determinadas limitaciones de potencia.

De esta manera, no podría haber engaños por parte de las navieras, intencionados o no, algo que resultaría más sencillo si se establecen límites de velocidad otras medidas basadas en objetivos. En la propuesta, se explica el límite que deberían tener los motores principales de los buques que superen los 5.000 GT para devolver el nivel de emisiones de CO2 al mismo lugar de 2012 en un plazo de tres años que empezaría a contar en 2023.

En el caso de los graneleros y petroleros, tendrían que reducir la potencia de su motor principal en un 50%, mientras que los portacontenedores lo harían en un 66%. Además, la medida contempla la posibilidad de que la OMI pueda rectificar estos niveles si fuera necesario.

Se trata de una propuesta sencilla y transparente, de fácil implementación, que se adapta a las especificaciones del sector sin alterar la competitividad y permitiría disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero, las de óxidos de azufre, las de óxidos de nitrógeno y las de ruido.