El coronavirus ha llegado para quedarse. Además, su influencia supondrá importantes cambios en la operativa, a medida que empresas y clientes comprendan que está en sus manos evitar una mayor propagación de una enfermedad que aún ofrece aristas desconocidas.

En el ámbito del comercio electrónico, los diferentes operadores han decidido hacer de su capa un sayo y, ante un aumento descomunal de las operaciones, han decidido establecer por su cuenta medidas de protección.

Sin embargo, el paso del tiempo obliga a pensar en un sistema homogéneo que permita al cliente saber en todo momento cómo se va a producir la entrega, así como las condiciones higiénicas en que llega su pedido.

De igual manera, esta armonización de las condiciones de entrega también debería extenderse a las entregas en puntos de conveniencia, en consignas y a las recogidas en tiendas, a juicio de las empresas del sector e-commerce en Europa, elementos que han visto un incremento en su uso también como consecuencia de la pandemia.

El auge de la omnicanalidad que se abre camino en el nuevo tiempo que deja la crisis sanitaria obligará, a juicio de Ecommerce Europe, a buscar sistemas homogéneos, de tal manera que las empresas y sus clientes conozcan unos procedimientos centrados en mantener la distancia social y limitar la interacción entre los usuarios y los trabajadores, en el camino hacia una nueva situación.