Hapag-Lloyd tiene previsto incorporar a su flota en el último trimestre de este mismo año 75.000 nuevos contenedores que se fabricarán en China, con el fin de hacer frente a la prolongada alteración que se vive en los flujos internacionales de contenedores vacíos en todo el mundo, desde que se desató la pandemia.

De este modo, la naviera pretende hacer frente a la escasez de contenedores vacíos existe en el mercado logístico mundial y mejorar la situación que viven algunos de sus clientes en todo el mundo.

Desde el año pasado, el grupo ya ha agregado 625.000 contenedores y ya dispone de una flota total de 2,8 millones de TEUs, de los que 250.000 son contenedores para mercancía a temperatura controlada.

La compañía estima que, frente al tiempo de disponibilidad habitual para sus contenedores de 50 días, actualmente necesita 60 días o más para reponer los contenedores en sus flujos debido a la congestión masiva en puertos, terminales y operaciones terrestres en todo el mundo.

Así pues, según los cálculos de Hapag-Lloyd, en estos momentos en el mercado hay un 20% más de contenedores que, sin embargo, transportan la misma cantidad de carga que antes de la crisis sanitaria.