Heineken ha puesto en marcha proyecto de movilidad sostenible para el reparto de última milla para el canal Horeca que ha iniciado sus pruebas en Sevilla con el objetivo de extenderse a otras capitales.

Con este proyecto, la cervecera pretende evitar la emisión a la atmósfera de más de 21.450 toneladas de CO2 cada año en la capital hispalense y apuesta por el objetivo de neutralidad climática que la Unión Europea se ha fijado para 2050, que implica reducir un 90% las emisiones vinculadas al transporte.

Así pues, Heineken tiene previsto ir incorporando una flota de ciclomotores eléctricos a su reparto a establecimientos del canal Horeca a través de una iniciativa que apuesta por la colaboración público-privada.

En este sentido, el acuerdo firmado con el Ayuntamiento hispalense a través de Aussa, la empresa encargada de gestionar los aparcamientos públicos, busca probar los beneficios ambientales y sociales de esta iniciativa para diseñar el plan más adecuado para fomentar la movilidad y el transporte sostenible en la ciudad.

Desde esta misma semana, la compañía emplea vehículos cero emisiones específicamente diseñados para el transporte de cerveza junto a la andaluza Scoobic para el reparto de la cerveza Cruzcampo por los bares del barrio de Santa Cruz.

Con una capacidad de carga de hasta 500 kilos u ocho barriles, estas unidades tienen una autonomía de 150 kilómetros en desplazamientos urbanos y una cilindrada de 49 centímetros cúbicos.

De igual manera, sus dimensiones de un metro de ancho y casi tres metros de largo, así como su menor peso les permiten circular por las calles más estrechas del centro de la capital andaluza a una velocidad de siete kilómetros por hora.