La Asociación Internacional de Transporte Aéreo, IATA, ha revisado sus perspectivas para la industria aérea en 2020 y 2021, año en que continuarán las pérdidas. En concreto, para 2020, se esperan unas pérdidas de 118.500 millones de dólares (99.689 millones de euros), por encima de los 84.300 (70.918 millones de euros) previstos en junio.

Para 2021, llegarán a 38.700 millones (32.556 millones de euros), también más elevadas que los 15.700 (13.207 millones de euros) que había calculado la Asociación. Se esperan ciertas mejoras en la segunda mitad del año tras un primer semestre difícil, en el que el sector tendrá que acometer una gran reducción de costes para poder obtener buenos resultados de cara ya al último trimestre.

Hasta ahora, las aerolíneas han reducido sus gastos en un 45,8%, pero los ingresos han disminuido en un 60,9%. Por ello, desde el sector insisten en la necesidad de reabrir las fronteras de forma segura sin necesidad de establecer cuarentenas.

Aunque 2020 ha sido el peor año de la industria a nivel financiero, podría haber sido mucho peor. Si los gobiernos no hubieran establecido medidas de apoyo por valor de 173.000 millones (145.554 millones de euros), muchas compañías hubieran entrado en bancarrota.

Recuperación de los volúmenes 

Los datos de la carga aérea han sido significativamente mejores que los de pasajeros, aunque se mantienen por debajo de los de 2019. En concreto, a final de año se habrán movido 54,2 millones de toneladas y el año anterior, se llegó a los 61,3 millones.

En cuanto a los ingresos, alcanzarán los 117.700 millones de dólares (99.027 millones de euros), mientras que en 2019, fueron de 102.400 (86.155 millones de euros). El descenso del 45% en la capacidad operativa, por la caída en la demanda de pasajeros, supuso una reducción del 24% en la capacidad de carga, lo que ha mejorado la rentabilidad en un 30%.

Conviene apuntar que aunque la carga suele suponer el 12% de los ingresos totales de la industria, en 2020 alcanzará el 36%. Respecto a 2021, se espera que la mejora de la confianza empresarial y el importante papel que debe desempeñar la carga aérea en la distribución de vacunas haga que los volúmenes aumenten hasta 61,2 millones de toneladas.