El grupo textil gallego ha tenido un mal primer trimestre de 2020 como consecuencia de una crisis sanitaria que ha extendido sus efectos a todo el planeta.

Así pues, las ventas de Inditex durante entre el 1 de febrero y el 30 de abril han caído un 44% anual, hasta 3.303 millones de euros, mientras que, al mismo tiempo, las ventas del canal on-line han crecido un 50% en el trimestre, con un incremento del 95% en el mes de abril respecto al año anterior.

En este contexto, la cadena de suministro de la multinacional ha funcionado con normalidad gracias al abastecimiento de proximidad y la posición única de inventario, con la integración de inventarios como elemento fundamental durante la crisis.

Así mismo, con motivo de la situación, la compañía ha actualizado su estrategia empresarial hasta 2022 con tres líneas clave, como son la digitalización, la integración total de tienda y on-line, así como la sostenibilidad, con unas inversiones totales de unos 900 millones de euros anuales y una inversión digital de 1.000 millones de euros a lo largo de estos tres años.

Las tiendas desempeñarán un papel más importante en el desarrollo de la venta del canal de comercio electrónico del grupo gallego debido a su digitalización y a su capacidad para llegar a los clientes en todo el mundo, ya que la gallega espera que las ventas on-line alcancen más del 25% de sus ventas totales en 2022.