Por lo que respecta a los productos de origen animal, los 55 expedientes elaborados por el PIF han facilitado la exportación de más de 24.000 toneladas a terceros países no pertenecientes a la Unión Europea.

Con la reapertura, se dará respuesta a una de las principales peticiones de las empresas exportadoras.

Tras su cierre en el año 2012, la aduana del puerto de Castellón volverá a operar en el segundo semestre de 2019, una vez efectuadas las reformas necesarias en el edificio, que se han licitado ya con un presupuesto de casi 360.000 euros.

El proyecto prevé la sustitución de la cubierta superior del edificio y el refuerzo de la estructura para adaptarse a la normativa vigente, además de la mejora de los accesos a la instalación, su aislamiento acústico y la puesta en marcha de medidas para la reducción del consumo energético.

Con la reapertura, se dará respuesta a una de las principales peticiones de las empresas exportadoras y de la Autoridad Portuaria, en un intento del Gobierno por favorecer la igualdad de Castellón con otros puertos de la Comunidad Valenciana, tal y como señala el diario Levante EMV.

Todo ello redundará en una mejora de la competitividad de la instalación castellonense, donde en 2018 el Puesto de Inspección Fronteriza ha emitido 1.037 certificados para la importación de 34.773 toneladas de productos de origen vegetal y otros 1.998 para la exportación a países no comunitarios de más de 53.700 toneladas, principalmente de frutas y hortalizas.

En cuanto a los productos de origen animal, los 55 expedientes elaborados han facilitado la exportación de más de 24.000 toneladas a terceros países. De cara a 2019, se potenciará especialmente el tráfico ferroviario gracias a los 17,5 millones asignados a la Autoridad Portuaria en el proyecto de los Presupuestos Generales del Estado.

De ellos, un total de 10,6 se destinarán al puente ferroviario y la conexión ferroviaria norte, mientras que otros 6,8 se utilizarán para actuaciones relacionadas con la accesibilidad.