El impacto de la crisis sanitaria global se está dejando sentir en los flujos comerciales internacionales, independientemente del modo del transporte que se analice.

Por lo que respecta a la carga aérea, el mes de marzo ha visto un drástico y rápido retroceso de los volúmenes movidos en todo el planeta.

En concreto durante las cuatro semanas de marzo se ha registrado un retroceso de un 23% con respecto al tercer mes del año pasado.

Sin embargo, lo más preocupante es que el movimiento mundial de carga aérea se ha reducido a la mitad de sus volúmenes habituales en los últimos siete días del mes pasado.

Así mismo, el factor dinámico de carga, que mide Clive, indica un retroceso para las cuatro semanas del mes de marzo de un 1,5% con relación al mismo mes del año pasado, aunque, por contra, se coloca un 3% por encima del registro de febrero.

Pese a todo, el análisis muestra también un rayo de esperanza, toda vez que detecta un incremento en los servicios desde Asia a Europa en la última semana, ya que podría demostrar que la carga aérea internacional puede afrontar una recuperación más rápida de lo esperado una vez se consiga vencer a la pandemia.