José Manuel Vasallo expone las conclusiones del último estudio de la Fundación Francisco Corell

José Manuel Vasallo expone las conclusiones del último estudio de la Fundación Francisco Corell.

Incrementar la competitividad del transporte por carretera español pasa, por un lado, por potenciar los convenios colectivos de empresa frente a los provinciales y, por otra parte, por aumentar el tamaño medio de las empresas de transporte y reducir la atomización que caracteriza al sector en el país.

Así lo recoge el estudio ‘La competitividad del sector del transporte de mercancías por carretera en España’, auspiciado por la Fundación Francisco Corell y elaborado por Transyt, el Centro de Investigación de Transporte de la Universidad Politécnica de Madrid.

El informe, que ha sido presentado este martes 20 de septiembre en Madrid, también sostiene que para mejorar el sector del país es necesario una armonización europea en lo que se refiere al peso y las dimensiones de los vehículos, que se han de reducir los costes, principalmente no incrementando los niveles impositivos actuales, y que es necesario una mejora de las infraestructuras y un mayor mantenimiento de las mismas por parte de la Administración.

¿Una utopía?

Actualmente existen en España una miríada de convenios colectivos de ámbito provincial que establecen diferencias notables según la ubicación de una empresa en una u otra provincia, «independientemente de la optimización logística de su actividad», apunta el documento. En concreto, más de 50 convenios provinciales regulan el sector con diferencias en los salarios de hasta un 104% de una provincia a otra.

La tan temida y criticada competencia desleal que trae consigo la deslocalización de empresas se produce, de este modo, dentro de las propias fronteras españolas. La solución a esta situación pasaría por reducir las diferencias «no sólo igualando convenios de menor nivel a otros mayor nivel sectorial, si no también a la inversa, de forma que disminuyeran las posibilidades de elección de ventajas», señala el texto.

El informe reconoce que este escenario puede considerarse como «utópico o de difícil solución», pero indica que la potenciación de los convenios de empresa sería el camino a seguir, al reflejar estos las posibilidades reales de cada organización de acuerdo con su situación económico-financiera y su posición en el mercado.

Reducir la atomización en el sector del transporte

Según José Manuel Vasallo, catedrático de Planificación del Transporte que ha presentado los principales resultados y conclusiones del estudio, el hecho de que haya un gran número de autónomos en el transporte por carretera español se debe a que estos «tienen unos regímenes de cotización y de impuestos que, en muchos casos, les son favorables».

Porcentaje de empresas en el sector del transporte de mercancías por carretera y mudanzas en función del numero de empleados

Esto propicia que, a día de hoy, más de la mitad de las empresas de transporte españoles sean transportistas autónomos y más del 80% del sector cuente con dos asalariados o menos.

Para el catedrático, que ha co-dirigido el estudio, la falta de grandes empresas de transporte propicia que el sector no tenga poder para negociar sus condiciones con cargadores, administraciones o incluso con proveedores de servicios.

Entre las recomendaciones para cambiar esta situación, el estudio considera necesario elevar el número mínimo de vehículos y la capacidad financiera para el acceso a la profesión, precisamente en un momento en el que tanto la CNMC como la Comisión Europea han puesto en entredicho el requisito español de los tres vehículos.

Junto a estas actuaciones, otras soluciones propuestas son reducir las diferencias en los costes sociales y fiscales entre empresas con trabajadores en Régimen General de la Seguridad Social, sujetas al Impuesto de Sociedades, respecto de las empresas en Régimen de Módulos y con trabajadores autónomos.