El desabastecimiento de microchips en las cadenas logísticas de automoción a escala planetaria está suponiendo un importante lastre para alcanzar el ritmo deseado en la producción de vehículos, tanto en España como en otros países europeos.

Además, según estima Anfac, no es previsible que la situación mejore, al menos, hasta después del verano.

A este contexto, hay que añadirle, por otra parte, la menor demanda procedente de los principales mercados en Europa.

Así pues, durante los cuatro primeros meses de 2021, la producción española de vehículos comerciales e industriales suma un volumen total de 190.195 unidades, cifra que supone un retroceso de un 5,2% con respecto al mismo período de 2019, cuando no existía el efecto provocado por la pandemia en este segmento.

En el mes de abril, la fabricación de vehículos comerciales e industriales suma 40.351 unidades, un 4,6% menos que durante el cuarto mes de hace dos años 2019, para establecer una comparación en los mismos términos, dado que en abril del pasado 2020 el parón de la economía por la irrupción de la pandemia por el Covid-19  se dejó notar en todos los sectores.

Pese a la bajada de la producción, la exportación sigue creciendo. En concreto, durante abril se ha incrementado un 12,7% con respecto a hace dos años, hasta sumar un total mensual de 33.391 unidades, con lo que el acumulado de los cuatro primeros meses de 2021 totaliza 154.541 vehículos comerciales e industriales destinados a los mercados exteriores, un 10,6% más que entre enero y abril de 2019.

En un contexto difícil, Anfac prevé una lenta recuperación a partir del segundo semestre de 2021, aunque, para ello, considera necesario encontrar una solución inmediata para estabilizar la fabricación de microchips y lograr un alto índice de vacunación que permita recuperar una cierta certidumbre social y reactivar el mercado.