El aumento de la demanda por parte de ocupantes e inversores, tanto a nivel nacional como internacional, ha consolidado a Alicante como plaza logística, pues por su potencial de crecimiento, se presenta como una inversión segura y atractiva.

En este sentido, tal y como destacan desde CBRE, la obsolescencia del parque actual unida a la demanda de ocupantes se traduce en una oportunidad de reforma y reconversión de los espacios actuales, o bien de desarrollo de nuevos proyectos.

Actualmente, el sector logístico se concentra fundamentalmente en cinco polígonos, con un stock total de 2.500.000 m². La Carretera de Ocaña y el Parque Empresarial Torrellano acumulan casi el 60% de la superficie logística de la provincia, dividiéndose el resto entre el Polígono Industrial Atalayas, con el 18%, el de Pla de la Vallonga, con el 12%, y el de Canastell, con un 11%.

Las rentas se sitúan entre los 2,5 – 3,5 euros/m²/mes en el caso de las naves logísticas y entre los 4,5 – 5,5 euros/m²/mes en las naves cross-dock. Además, destaca el aumento de las operaciones de ‘sale & leasebacky la creación de ‘joint-ventures‘.

Inversión

El segmento ya está captando la atención de inversores procedentes de otros sectores y se ha detectado un gran interés por parte de fondos internacionales en lo que respecta a los activos de última milla.

Destaca el caso de Blackstone, que compró la nave de Seur en el Polígono Industrial Atalayas, mientras que la socimi Montepino ha desarrollado un proyecto a riesgo en Carretera de Ocaña para XPO.

Entre los proyectos más importantes en los últimos tiempos, también se encuentra la instalación de Seur en Monforte del Cid y una autopromoción en Atalayas para un ‘family-office‘, que al final vendió a Suavinex. Además, Amazon se ha instalado recientemente en la Carretera de Ocaña, en una instalación que acaba de comprar el fondo londinense Roebuck.

La consultora asegura que la cifra de inversión en la zona se sitúa por encima de los 70 millones de euros este año, si bien aún se están cerrando operacione. Se prevé que en la Comunidad Valenciana se superen los 200 millones, muy por encima de los datos de otros años.